Guillén con grandes de Encrucijada (+ Video)

Guillén con grandes de Encrucijada (+ Video)

Guillén, convencido de que el mestizaje cultural  iba más allá de los litorales caribeños, se entrega con pasión para fomentar desde Cuba una cultura latinoamericana auténtica; una cultura que no solo englobara el arte y la literatura, sino que agrupara, asimismo, la vanguardia del pensamiento político y filosófico

7 de julio de 2022 20:07:43

No pretendo disertar sobre la obra literaria del Poeta Nacional. Bien se saben cuáles son los aportes que el ilustre camagüeyano legó al patrimonio cultural cubano, unidos a su actividad político-revolucionaria. Pretendo llamar la atención sobre ese vínculo que sostuviese el autor de Motivos de Son con importantes figuras de la cultura de Encrucijada.

Nadie como Guillén expresó el profundo dolor de los cubanos, en especial los de la clase obrera, ante el horrendo crimen que puso fin a la vida de Jesús Menéndez, con la complicidad de los magnates del azúcar. Nicolás, quien supo de la sangre mambisa que fluía por las venas del General de las Cañas, mantuvo una cordial amistad con el líder azucarero, y refiere, en su elegía, que lo acompañó varias veces en su recorrido por centrales y cortes de caña: alguna vez anduve con Jesús transitando de / sueño en sueño su gran provincia llena de hombres / que le tendían la mocha encallecida. Su gran provincia de hombres que gritaban / ¡Oh Jesús! como si hubieran estado esperando / largamente su venida… El poeta y el héroe en esa simbiosis perfecta de la verdad convertida en poesía; en esa poesía que ha encontrado en el hombre justo las esencias de sus verdades emotivas.

Con Onelio Jorge Cardoso, el Cuentero Mayor, Guillén construyó fuertes lazos. Desde la recién creada Uneac, anduvieron abrazados en la consolidación definitiva de una política cultural descolonizada. Ambos unen sus esfuerzos en la configuración de los senderos que han de cimentar los trazos irredentos de una cultura donde lo popular y lo elitista se fundirán al paso inexorable del tiempo en Revolución.

Guillén, convencido de que el mestizaje cultural iba más allá de los litorales caribeños, se entrega con pasión a la convocatoria de la guerrillera Haydée Santamaría para fomentar, desde Cuba, una cultura latinoamericana auténtica; una cultura que no solo englobara el arte y la literatura, sino que agrupara, asimismo, la vanguardia del pensamiento político y filosófico; de modo que desde Cuba se abrieran los caminos nuevos de nuestra América, en su anhelo soñado por próceres e intelectuales honestos.

No sabemos si en sus andanzas periodísticas y sindicales por el nudo ferroviario camagüeyano, Carlos Loveira conociera al poeta; pero en los primeros números de la revista publicada por la Uneac, Guillén se preocupó por promover la lectura de su novelística. Aquel prejuicio racial que tan acertadamente describiera Loveira en novelas como Generales y doctores o Los inmorales, lo reflejó Guillén en su obra.

Autor: Amador Hernández Hernández | internet@granma.cu

Fuente: https://www.granma.cu/cultura/