
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este viernes una nueva escalada de agresiones por parte de Estados Unidos tras la firma de una orden ejecutiva que faculta la imposición de aranceles punitivos a cualquier país que venda petróleo a la isla caribeña.
Díaz-Canel calificó la medida como una maniobra injustificada que busca estrangular la economía cubana bajo falsos pretextos y en beneficio de intereses políticos y económicos ajenos al bienestar de su pueblo, encarnados en una camarilla que se ha enriquecido haciendo política contra Cuba.
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A través de su cuenta en la red social X, el jefe de Estado afirmó que la Administración Trump recurre a un discurso vacío de argumentos y pretendidamente justificado para castigar a Cuba, con el objetivo de asfixiar su economía mediante la presión sobre terceros países que comercien combustible con la isla.
«¿Acaso no decían el Secretario de Estado y sus arlequines que el bloqueo no existía? ¿Dónde están los que aburren con sus falsas historias de que es un simple ‘embargo en el comercio bilateral’?, preguntó mientras cuestionó una de las mentiras más difundidas por la Casa Blanca sobre los alcances extraterritoriales de la guerra económica contra Cuba.
Trump firmó la orden ejecutiva la víspera y declaró una emergencia nacional, además de establecer un mecanismo que permitirá aplicar gravámenes adicionales a las importaciones procedentes de países que directa o indirectamente suministren petróleo a Cuba.
La Casa Blanca justificó la medida como una acción destinada a proteger lo que define como la “seguridad nacional” frente a la supuesta “influencia maligna” de La Habana.
En respuesta, las autoridades cubanas calificaron la decisión de Trump como un acto de coerción y chantaje que forma parte de una larga historia de hostigamiento y presión económica contra la isla. Esta medida se suma a más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, que ha tenido efectos devastadores sobre la población cubana.
Históricamente, Washington ha aplicado sanciones no solo contra Cuba, sino también contra numerosos países alrededor del mundo para imponer su voluntad política —una política que Estados Unidos presenta como defensa de su seguridad nacional pese a su carácter intervencionista en la práctica.
Estas acciones incluyen, entre otras, la imposición de barreras económicas, restricciones financieras y presiones diplomáticas para aislar gobiernos considerados adversos a sus intereses. En más de seis décadas, los daños acumulados provocados por el bloqueo estadounidense a Cuba superan los 170.677 millones de dólares.
En meses recientes, fuerzas estadounidenses desplegaron una operación militar en el Caribe que incluyó un férreo bloqueo contra Venezuela, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico. Estas acciones incluyeron ejecuciones extrajudiciales, el robo de combustible y una agresión directa contra el país, que derivó en el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Autor: teleSUR: idg
Fuente: Agencias





