Plática con monseñor Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador
El eterno candidato a arzobispo de San Salvador dice no necesitar un cargo mayor para sentirse realizado. Donde está es feliz. Moderado en sus evaluaciones, solo sube el volumen de su verbo cuando valora a sus dos maestros -monseñor Romero y monseñor Rivera- y cuando habla de los que, predicando el evangelio, se dedican a vaciar la billetera de los fieles. Así describe al hermano Toby.
A sus 68 años de edad, este hombre nacido en Morazán es un completísimo anecdotario y un cofre con sinfín de detalles sobre la historia del país. Y aunque apenas si mira directo a los ojos cuando responde preguntas y apenas si suelta un par de sonrisas en hora y media de entrevista, compensa con una voz que evoca paz.