Gobierno manipula el tema de los recursos para seguridad

El presidente de la república, Nayib Bukele, mantiene una confrontación con la Asamblea Legislativa, a la que acusa de obstaculizar su gestión y particularmente su plan de seguridad. Su propósito es victimizarse para pedirle al pueblo que le dé más diputados en las elecciones de 2021.

En lo que respecta al financiamiento para la seguridad, Profesionales por la Transformación de El Salvador (PROES) expresa lo siguiente

1. Durante la campaña electoral, Nayib Bukele prometió que de ganar las elecciones eliminaría el tributo a la telefonía (contribución) destinado a la seguridad pública. Ya en su cargo de presidente, dejó su promesa en el olvido. Dicho tributo le proporcionó al Gobierno US$55 millones en 2019.

2. En julio de 2019, el presidente Bukele dijo que impulsaría un plan de seguridad, del cual solo se conocen 20 láminas referidas a las fases uno y dos proporcionadas por el Ministerio de Hacienda. De la fase tres apenas hay algunas descripciones hechas por Hacienda en algunas redes sociales.

3. Sobre el financiamiento al plan de seguridad, las acusaciones del presidente de la república a la Asamblea Legislativa rayan en la irresponsabilidad, pues la Asamblea le ha aprobado todos los recursos que le han solicitado. Veamos:

a) En julio del año pasado, la Asamblea aprobó, a solicitud del Ministerio de Hacienda, un refuerzo presupuestario de US$30.9 millones para la fase uno del plan, y en diciembre le aprobó al Gobierno gestionar un préstamo de US$91 millones para la fase dos del plan de seguridad. Si el Gobierno no ha recibido ese dinero es porque no ha gestionado el préstamo para que la Asamblea luego lo ratifique.

b) En total, para las dos primeras fases del plan de seguridad la Asamblea aprobó US$121.9 millones, que equivalen al 100% de los recursos solicitados por el Órgano Ejecutivo. Además, el presupuesto 2020 tiene un aumento de US$204 millones para los ministerios de seguridad y defensa.

4. A pesar de que el Gobierno no ha gestionado el préstamo de US$91 millones para la fase dos del plan, presiona a la Asamblea para que le permita gestionar un préstamo de US$109 millones para la fase tres. La Asamblea no rechaza la solicitud, pero cuestiona algunas partidas que van más orientadas a financiar negocios poco claros y a la compra de equipos no justificados, que a combatir la delincuencia.

5. El presidente Nayib Bukele, en vez de gestionar el préstamo de la fase dos, que ya se le autorizó, y corregir las partidas cuestionadas del préstamo de la fase tres, optó por desconocer el marco constitucional y dar un Golpe de Estado Parlamentario que le resultó fallido y que pudo provocar una crisis de gran dimensión.

6. El presidente de la república sigue diciendo que la Asamblea Legislativa le traba sus iniciativas, como si eso fuera un delito y como si él no supiera que la verdad es otra, pues mientras la Asamblea le ha aprobado prácticamente todo, él ha vetado 11 decretos y reformas de leyes, como la compensación a docentes que se jubilan con bajas pensiones, entre otras que benefician a sectores de bajos ingresos.

7. El presidente Bukele utiliza el tema de la seguridad para volcar la opinión pública contra la Asamblea y “excusarse” por los malos resultados de su Gobierno. La manipulación sobre la supuesta falta de recursos es tan evidente que en el plan de compras de los ministerios de defensa y seguridad (ver Comprasal) no se han colocado US$99 millones de lo aprobado en el presupuesto 2020. ¿Qué hará el Gobierno con ese dinero? ¿Por qué no lo incorpora a las compras? ¿Por qué sigue pidiendo préstamos? ¿Por qué el dinero no le alcanza?

8. Mientras el presidente demanda recursos para su plan de seguridad, despide casi 7,000 empleados públicos, elimina y recorta programas sociales y económicos que beneficiaban a la población de menos recursos, desmantela la reforma de salud y congela los salarios. Es decir, afecta y desatiende otras seguridades que la población requiere: laboral, alimentaria, de salud, agua, educación y otros servicios.

9. La imagen del presidente Bukele se está deteriorando, pero su comportamiento temerario, impropio de un Jefe de Estado, podría empujarlo a atentar de nuevo contra el orden constitucional. La población debe estar pendiente para evitar que eso ocurra. 

San Salvador, 18 de febrero de 2020 

 https://www.facebook.com/PROESSV/ https://twitter.com/PROESSV movimientoproes@gmail.com

#LaDemocraciaSeDefiende #LaLuchaContinua