Discurso de Jasael Torres, Secretario Nacional de la Juventud Farabundo Martí

Palabras por el 28° Aniversario de los Acuerdos de Paz

Monumento Cristo de La Paz, San Marcos, 16 de enero de 2020.

«Buenos días, estimadas compañeras y compañeros.

Conmemoramos un aniversario más del hito histórico que representan los Acuerdos de Paz y no dejan de venir a mi mente las historias y anécdotas narradas por algunos de los veteranos y veteranas a los que orgullosamente he conocido, quienes cuentan, desde sus vivencias, cómo se lograron firmar dichos Acuerdos; no deja de venir a mi mente el semblante de Schafik, quien con su firmeza y sagacidad política contribuyó notablemente a poner fin a la guerra y buscar una salida pacífica a la situación política de El Salvador en aquella época, al desmontaje del régimen militar opresor que había cobrado la vida de miles de hijos e hijas del pueblo salvadoreño.

A nosotros, los y las jóvenes del FMLN este hecho histórico nos demanda ponernos a la altura de este momento que nos corresponde vivir, asumiendo con mucho valor y responsabilidad este legado, que transformó las condiciones políticas de la sociedad salvadoreña a partir de la apertura democrática de la lucha. Schafik afirmó que con los Acuerdos de Paz la revolución se difirió del campo militar al democrático, en el que las fuerzas revolucionarias y progresistas utilizarían las formas electorales para la politización y movilización del pueblo, que le permitiera acumular una amplia correlación de fuerzas sociales capaz de enfrentar y detener la avalancha neoliberal que iniciaba su avance por América Latina.

Es impensable hablar de los Acuerdos de Paz sin mencionar a Schafik, que supo liderar al FMLN para enfrentar creativa y resueltamente el fin de la guerra, lograr la paz, desmontar la dictadura y la participación del Frente en la vida política legal. Es innegable también hablar de la historia reciente de nuestro país sin mencionar al FMLN, que en estos casi 40 años ha dejado huella en la realidad salvadoreña. No por gusto la derecha nacional e internacional enfilan todas sus estrategias y planes contra nosotros, contra el único partido que ha significado una piedra en el zapato de los que siguen explotando a nuestro país, como si esta fuera su hacienda.

Los Acuerdos de Paz de El Salvador son referente regional y mundial de que la política por vía de las armas solo puede ser comprendida como último recurso de los pueblos ante los regímenes de oprobio, agotado el dialogo y la negociación. Bajo esa experiencia, abogamos por el dialogo y la estabilidad en la región y el mundo. También, convocamos a la juventud salvadoreña a mantenernos vigilantes de la política exterior del gobierno de El Salvador, a fin de que éste no respalde conflictos globales a partir de acciones injerencistas, como la que mantiene el gobierno de Estados Unidos contra los pueblos del mundo.

La juventud de nuestro partido es consciente de que el FMLN ha marcado estas tres décadas de lucha sociopolítica y ha logrado resistir las embestidas de cada uno de sus adversarios, incluso a todos ellos juntos contra nosotros, aunque quieran presentarse hoy con caras y colores diferentes. Es toda la derecha nacional, en contubernio con las élites de poder internacional, quien enfila sus estrategias para aniquilar al FMLN. Sin embargo, no podemos omitir los excesos, errores y desviaciones cometidas al frente de los espacios de poder conquistados, incluso en el ejercicio gubernamental de la última década. No podemos negarlo ni tampoco ocultarlo, y mal haríamos las nuevas generaciones de militantes efemelenistas al quedarnos callados, si lo que queremos es asumir el legado de quienes ofrendaron su vida por un El Salvador liberado de la ferocidad capitalista.

La población salvadoreña nos retiró su respaldo y confianza esperando una señal coherente de autocrítica, de reconocimiento y corrección de errores. Y la juventud del FMLN no puede volver su rostro hacia otro lado, por el contrario, debemos levantar nuestra frente en alto y reconocer los errores cometidos con humildad y coherencia, pero además con el compromiso firme de cambiar lo que deba ser cambiado, fortalecer nuestras virtudes y avanzar junto al pueblo salvadoreño en la construcción de una nueva y poderosa correlación de fuerzas capaz de enfrentar los retos y desafíos del momento.

El pueblo siempre acompañó al FMLN por su posición firme y coherente con nuestros principios y planteamientos, sin embargo, en el ejercicio del gobierno debemos reconocer que el Frente cambió aquella firmeza por una postura de gobernabilidad; es decir, para evitar una aguda confrontación con los sectores oligárquicos nacionales, el gobierno del FMLN terminó enredado en una irreversible relación conciliadora con estos, lo que significó el preámbulo de nuestra debacle. Esa es la deuda más grande del partido con los sectores populares que históricamente nos acompañaron.

Compañeras y compañeros, si no hay reconocimiento de errores y búsqueda de sus correcciones, el Frente no podrá recuperar el respaldo y la confianza del pueblo salvadoreño, ni tampoco podrá desenmascarar al actual gobierno de derecha ni podrá resolver los graves problemas que afronta nuestra gente, como la inseguridad, la desigualdad económica, el desempleo, la escasez hídrica, la crisis provocada por la privatización de las pensiones, entre otros.

La reciente encuesta publicada por una importante casa de estudios superiores revela una clara tendencia de que el actual gobierno no está dando soluciones a los mencionados problemas del país, ni los dará; muy por el contrario, los índices de homicidios, de extorciones a trabajadores por cuenta propia, micros y pequeños empresarios siguen creciendo, así también, siguen aumentándose miles de familias con escases de agua potable, con desempleo y subempleo, tampoco será capaz de brindar seguridad económica y menos de tener el coraje de cambiar el actual sistema privado de pensiones por uno público que garantice un retiro digno para miles de trabajadores y trabajadoras, y mucho menos tendrá la valentía de impulsar una reforma fiscal progresiva que cobre más a los que más tienen.

Lejos de esto, este gobierno de publicistas dedica tiempo y recursos del pueblo para crear espejismos a partir de la manipulación de las necesidades y justos anhelos por resolver sus problemas. Diseñan falsas expectativas a través de aisladas historias individuales de algunos salvadoreños, para ocultar las raíces estructurales de millones de problemas que afectan diariamente a este pueblo.

No podemos dejar pasar esta fecha sin rescatar el espíritu de los Acuerdos de Paz. Urge un amplio dialogo de país, NO CON LAS ÉLITES NI CON SUS LACAYOS, sino entre todas las fuerzas sociales y populares que aspiramos a una transformación estructural del país; un dialogo nacional capaz de enfrentar y frenar el inminente deterioro de la seguridad social y económica de la clase trabajadora.

Compañeros y compañeras, no hay momento más oportuno que este para recordar aquellas palabras de nuestro camarada Schafik, que estremecieron los muros del Castillo de Chapultepec: ‘Nosotros no estamos llegando a este momento como ovejas descarriadas que vuelven al redil, sino como maduros y enérgicos impulsores de los cambios hace mucho tiempo anhelados por la inmensa mayoría de los salvadoreños’.

¡Muchas gracias, compañeras y compañeros!

¡Viva el FMLN!»

Jasael Santos Torres

Secretario Nacional de la Juventud Farabundo Martí e integrante de la Comisión Política.