Fundación del FMLN -IV entrega anexos. «Cmdte Hugo»

Comunicado de la DRU 10 de octubre de 1980
La unidad revolucionaria del pueblo organizado se hizó realidad.

I. MEDIDAS INMEDIATAS EN LO POLÍTICO

1. Cese a la represión contra el pueblo en todas sus formas y libertad de los presos políticos.

2. Esclarecimiento de los presos y desaparecidos desde 1972 y castigo a los responsables (militares y civiles) de crímenes contra el pueblo.

3. Desarme y disolución efectiva de los cuerpos represivos ANSESAL, ORDEN, Guardia Nacional, Policía Nacional, Policía de Hacienda, Policía de Aduana y sus respectivas “Secciones Especiales”; de la “Escuela de Contra-Insurgencia” de Gotera y el llamado “Centro de Instrucción de Ingeniería de la Fuerza Armada (CIIFA)” de Zacatecoluca; de las patrullas militares, cantonales y suburbanas; de las bandas paramilitares privadas de la oligarquía y de toda clase de organizaciones, reales o nominales, dedicadas a la acción y difamación criminales contra el pueblo y sus organizaciones.

Los ahora mal llamados Cuerpos de Seguridad serán sustituidos por una policía civil

4. Disolución de los actuales poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), derogatoria de la Constitución Política y de todos los decretos que la hayan modificado o sustituido. El GOBIERNO DEMOCRATICO REVOLUCIONARIO dictará una ley constitutiva y organizará al estado y sus actividades con el propósito de garantizar los derechos y libertades del pueblo y el logro de los demás objetivos y tareas de la revolución. A este respecto, el GOBIERNO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO se adherirá a la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” de las Naciones Unidas.

Dicha ley constitutiva regirá mientras el pueblo salvadoreño se de a una nueva Constitución Política que refleja fielmente sus intereses.

5. Se reestructurará el poder Municipal de manera que sea un órgano de amplia participación de las masas en a gestión del Estado, un órgano real del nuevo poder popular.

6. El GOBIERNO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO realizará una intensa labor de educación liberadora, difusión cultural y organización entre las más amplias masas, a fin de promover su incorporación conciente al desarrollo, fortalecimiento y defensa del proceso revolucionario.

7. Fortalecer y desarrollar el Ejército Popular, al cual se incorporarán los elementos de tropa, suboficiales, oficiales y jefes del actual Ejército que mantengan una conducta limpia, rechacen el intervencionismo extranjero contra el proceso revolucionario y apoyen la lucha liberadora de nuestro Pueblo.

El nuevo Ejército será el verdadero brazo armado del Pueblo, estará a su servicio, será absolutamente fiel a sus intereses y a su revolución; será una Fuerza Armada verdaderamente patriótica, defensora de nuestra soberanía y autodeterminación, decidida partidaria de la convivencia pacífica entre los pueblos.

8. Nuestro país será retirado del CONDECA, del TIAR y de cualquier otro organismo militar o policial que sea instrumento de intervencionismo.

9. El GOBIERNO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO establecerá relaciones diplomáticas y comerciales con los demás países, sin discriminar en razón de los diferentes sistemas sociales, sobre la base de la igualdad del derecho, la mutua convivencia y el respeto a la autodeterminación.

Se prestará especial atención al desarrollo de relaciones amistosas con los demás países del área centroamericana (incluidos Panamá y Belice), encaminados a afianzar la paz y la vigencia del principio de no intervención. Particularmente se cultivará el estrechamiento de fraternales relaciones con Nicaragua, como expresión de la comunidad de ideales e intereses entre nuestra Revolución y la Revolución Sandinista.

Nuestro país se incorporará como miembro al movimiento de Países No Alineados y desarrollará una política invariablemente afiliada a la defensa de la paz mundial y en favor de la distensión.

II. LOS CAMBIOS ESTRUCTURALES

El GOBIERNO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO procederá a:

1. Nacionalizar todo el sistema bancario y financiero. Esta medida no afectará los depósitos demás intereses del público.
2. Nacionalizar el Comercio Exterior.
3. Nacionalizar el Sistema de Distribución de la Electricidad y de las Empresas de Producción de las mismas que estén en manos privadas.
4. Nacionalizar la refinación del petróleo.
5. Realizar la expropiación, según la conveniencia nacional, de las empresas monopólicas en la industria, el comercio y los servicios.
6. Realizar una profunda Reforma Agraria que ponga la tierra, ahora en manos de los grandes terratenientes, a disposición de las grandes masas que la trabajan, de acuerdo a un plan efectivo que beneficie a las grandes mayorías de campesinos pobres, medios y asalariados agropecuarios y que promueva el desarrollo de la producción de la agricultura y la ganadería.
La Reforma Agraria no afectará a los pequeños y medianos propietarios de tierra, quienes recibirán estímulos y apoyo para hacerla producir cada vez mejor.
7. Realizar una Reforma Urbana que beneficie las grandes mayorías, sin afectar la pequeña y mediana propiedad de inmuebles.
8. Transformar a fondo el Sistema Tributario, de manera que el pago de impuestos no recaiga sobre los trabajadores. Se disminuirán los impuestos indirectos sobre los artículos y servicios del amplio consumo. Esto se hará posible no sólo por la reforma al sistema tributario, sino también porque el Estado percibirá fuertes ingresos provenientes de la actividad del sector nacionalizado de la economía nacional.
9. Establecer efectivos mecanismos de ayuda crediticia, fomento económico y técnico para la pequeña y mediana empresa privada en todas las ramas de la economía del país.
10. Establecer un sistema de efectiva planificación de la economía nacional, que permita impulsar un desarrollo equilibrado.

III. MEDIDAS EN LO SOCIAL

El GOBIERNO DEMOCRATICO REVOLUCIONARIO orientará sus labores en el terreno social hacia los logros siguientes:

1. Crear fuentes de trabajo suficientes, de manera de absorber la desocupación en el más breve plazo posibles.
2. Hacer efectiva una política salarial justa basada en:
i. Regulación de los salarios, teniendo en cuenta el costo de la vida.
ii. Enérgica política de control y rebaja de precios de los artículos y servicios de primera necesidad.
iii. Aumento sustancial de los servicios sociales a las grandes masas populares. (Seguro Social, educación, diversiones, salud, etc.)
3. Crear un Sistema Nacional Único de Salud, que garantice a toda la población (urbana y rural) un eficiente servicio de medicina, principalmente preventiva.
4. Realizar una campaña masiva de alfabetización que en el menor plazo posible acabe con la lacra social del analfabetismo.
5. Desarrollar un Sistema Educativo Nacional, de manera que asegure la enseñanza primaria a toda la población en edad escolar y se amplíe sustancialmente la educación secundaria y universitaria elevando la calidad y diversificación científico-técnico en todos los niveles e incrementando progresivamente su gratuidad.
6. Promover en amplia escala la actividad y la difusión cultural, apoyando y estimulando efectivamente a os artistas y escritores nacionales, rescatando y desarrollando el patrimonio cultural de la nación, incorporando al acerbo cultural de nuestro pueblo o mejor de la cultura universal y organizando el acceso a todas las manifestaciones de la cultura para las amplias masas populares.
Es opinión unánime de las fuerzas populares y democráticas, que sólo con la realización de las medidas contenidas en esta plataforma, se podrá resolver la profunda crisis estructural y política de nuestro país, en beneficio del pueblo salvadoreño.

Únicamente la oligarquía, el imperialismo norteamericano y quienes sirven a sus intereses antipatrióticos, se oponen y conspiran contra estos cambios.

A partir del 15 de octubre de 1979, diversos partidos y sectores, vanamente han intentado, desde el Gobierno, llevar a la práctica gran parte de las medidas que proponemos, sin derrotar primero al viejo poder reaccionario y represivo y sin instaurar un poder verdaderamente revolucionario y popular.
Esta experiencia confirmó con toda claridad, que esta obra transformadora sólo puede realizarla el movimiento revolucionario unido, en alianza con todas las fuerzas democráticas.

La hora de esta histórica victoria liberadora, por la que el pueblo salvadoreño ha luchado y derramado heroicamente tanta sangre suya, está llegando. Nada ni nadie podrá impedirlo.

¡POR LA UNIDAD DE LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS Y DEMOCRÁTICAS!

¡HACIA LA CONQUISTA DEL GOBIERNO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO!

COORDINADORA REVOLUCIONARIA DE MASAS

Por el Comité Coordinador Nacional de la UNIÓN DEMOCRATICA NACIONAL, UDN
Co. Manuel Franco

Por la Comisión Política Nacional de las LIGAS POPULARES – 28 DE FEBRERO, LP-28
Co. Leoncio Pichinte

Por el BLOQUE POPULAR REVOLUCIONARIO, BPR
Co. Juan Chacón
Co. Julio Flores

Por el Comité Coordinador Nacional del FRENTE DE ACCION POPULAR UNIFICADA, FAPU
Co. Héctor Recinos
Co. José Napoleón Rodríguez Ruiz

San Salvador, El Salvador, C. A.
23 de febrero de 1980

  1. Anexo 5

Segundo manifiesto al pueblo salvadoreño, a los pueblos centroamericanos y del mundo, de la RN, las FPL y el PCS.

1. – Matanza y Reformas: Fórmula Siniestra del Imperialismo Yanqui y de la Junta Militar-democristiana.

En un esfuerzo por impedir al pueblo salvadoreño la conquista de su liberación, la Junta de Gobierno militardemocristiana decretó, el 6 y 7 de marzo, las leyes de reforma agraria y la nacionalización de los bancos, y al mismo tiempo implantó el estado de sitio. Estos pasos fueron dados en un marco de brutal aumento de la represión contra las organizaciones populares. Desde que dichas leyes fueron dictadas, la matanza creció aún más y ha sido convertida en la forma casi única de la represión.

Está claro que la fórmula de la política que aplica el gobierno consiste en “matanza con reformas”. Es una fórmula dictada por el gobierno de los Estados Unidos, quien públicamente apoya y aplaude los pasos de la Junta Militar-Democristiana. Para llevar adelante este plan, los imperialistas yanquis y la Junta han llegado a un entendimiento con un sector de la oligarquía.

Con las reformas se pretende confundir y mediatizar a una parte de los trabajadores salvadoreños, consolidar el actual alto mando militar controlado por la peor reacción, confundir a la opinión internacional acerca de lo que en realidad ocurre en El Salvador, justificar o encubrir la brutal matanza que está teniendo lugar, e incluso justificar la intervención militar de los Estados Unidos y Venezuela sobre nuestro país, si ella llegara a considerarla necesaria Washington.

Con la matanza se busca debilitar e incluso destruir al movimiento popular revolucionario y a las fuerzas democráticas; sus golpes se descargan ya de un modo parejo sobre todos estos sectores, incluso contra los elementos honestos y progresistas del propio Partido Demócrata Cristiano. De manera que, según estos planes, una vez reducidas por la matanza las fuerzas organizadas del pueblo salvadoreño, las reformas que ahora se dictan con cierto radicalismo, serían revertidas o modificadas hasta un punto tolerable por los terratenientes y grandes señores del capital. Es con este cálculo criminal que algunos de estos señores han ofrecido su conformidad o su neutralidad ante las leyes reformistas.

Una reforma agraria profunda que entregue la tierra quienes la trabajan es y ha sido, desde hace largo tiempo, una demanda muy sentida del pueblo salvadoreño, por la que ha luchado y derramado mucha sangre suya. Pero esta reforma agraria decretada por la Junta Militar-Democristiana ha surgido a espaldas del pueblo y sin su apoyo, dictada por sus sanguinarios verdugos para dividirlo y clavarle la cuchillada traidora y luego arrebatarle de nuevo la tierra para devolverla a los terratenientes, como ha sucedido en otros países (Portugal, hace poco).
Lo mismo puede decirse de la nacionalización de los bancos, de la exportación de café y de las reformas laborales que se anuncian.

La matanza y no las reformas es el aspecto principal y decisivo de la malvada política en aplicación por la Junta Militar-Democristiana, con la directa asesoría yanqui. Las reformas son el encubrimiento, la maniobra temporal.

Nos venimos enfrentando hace muchos años a una sanguinaria y creciente represión y bajo sus golpes ha crecido la organización y hecho inquebrantable la voluntad de lucha del pueblo salvadoreño. Por eso podemos decir con absoluta segundad, ante el brutal aumento de la matanza y la maniobra reformista que ahora tienen lugar: nuestro pueblo no será engañado por las reformas envenenadas, ni apartado del cauce revolucionario; tampoco será doblegado por la represión. El movimiento revolucionario responde a este plan criminal uniéndose más y abanderando la resuelta decisión de liberar- se asumida por nuestro pueblo heroico.

II.- El Imperialismo Yanqui prepara Invasión a Nuestro País.

Los imperialistas yanquis, sin embargo, no confían del todo en la eficacia de esta fórmula y trabajan con varios planes al mismo tiempo: disponemos de información suficiente para denunciar que el gobierno de los Estados Unidos ha ordenado a sus Generales preparar la intervención militar contra el pueblo salvadoreño y que, además, ha arrastrado al gobierno democristiano de Venezuela a participar en la agresión.

Se ha dispuesto con ese fin la formación de un ejército invasor integrado con soldados portorriqueños y venezolanos. Puerto Rico es, dolorosamente para todos los latinoamericanos, una colonia de los Estados Unidos y, actuando como sus amos, ahora se disponen los imperialistas a utilizar portorriqueños, mientras sus capataces democristianos les aportan venezolanos, para realizar un trabajo sucio contra un pueblo hermano.

Así, pues, está claro que el gobierno de los Estados Unidos preferiría invadir El Salvador encubriéndose en una “intervención multilateral” y justificando su crimen con un pretexto “decente”: pisotear nuestra patria “en defensa de un gobierno democrático y reformador social y para evitar el derramamiento de sangre”. Facilitarle ambas cosas es la función que los imperialistas yanquis han encomendando al Partido Demócrata Cristiano con su incorporación a la Junta de Gobierno de nuestro país. La alta dirigencia democristiana, principalmente el Ingeniero José Napoleón Duarte, ha pactado este plan con Washington y los ha ayudado a involucrar al gobierno democristiano de Venezuela.

Denunciamos ante el mundo esta siniestra traición y estos propósitos agresivos.

La intervención en realidad ha dado comienzo; he aquí los hechos: han llegado a El Salvador, y se encuentran ya desempeñando sus funciones, varias decenas de instructores militares enviados por el gobierno de Carter para adiestrar a la Fuerza Armada en la “técnica moderna de la guerra de contrainsurgencia”. Se han destinado inicialmente tres batallones para recibir dicho aprendizaje de los instructores yanquis y se ha dispuesto convertir el llamado Centro de Instrucción de Ingeniería de la Fuerza Armada (CIIFA), situado en la ciudad de Zacatecoluca, en una “base estratégica”, con helicópteros, tanques, artillería y tropas especiales, para realizar ese tipo de guerra, que consiste fundamentalmente en un brutal y despiadado exterminio de la población, acompañado de la destrucción física arrasante, por medio de bombardeos aéreos, de artillería y máquinas blindadas, como ha podido verse recientemente en cantones de Suchitoto, áreas aledañas a la carretera Troncal del Norte, muy cerca de San Salvador, en el norte de Chalatenango, en San Vicente, Cojutepeque y otras; de una manera similar a lo ocurrido en otras áreas del mundo, donde los imperialistas yanquis han desplegado sus técnicas de “contrainsurgencia”, aunque cosechando con ello humillantes derrotas, como es bien conocido.

El gobierno de los Estados Unidos otorgó públicamente ayuda militar al gobierno salvadoreño por cinco millones de dólares que luego resultaron ser diez millones.

Se esta intensificando la matanza del pueblo salvadoreño
-miembros de las organizaciones revolucionarias o simples sospechosos de serlo- una simple mirada a los periódicos de nuestro país en los últimos días, aunque ellos están muy lejos de publicar todas las victimas, es suficiente para confirmar el aumento vertiginoso que está imprimiéndose a la matanza.

Recientemente llegó a El Salvador un militar venezolano de apellido Cardoza, para coordinar planes con el Ministro de Defensa, Coronel José Guillermo García. Mientras tanto, están llegando envíos de armas del gobierno de Herrera Campins (de Venezuela), por el aeropuerto de Ilopango. Fuertes cargamentos de armas de fabricación norteamericana han estado llegando en barcos israelitas al Puerto de Acajutla. Instructores israelitas adiestran en nuestro país a la Guardia Nacional, Así, el gobierno de Israel, como lo hizo en apoyo de Somoza, se presta para entrenar a los verdugos del pueblo salvadoreño y entregarles las armas que el gobierno de Carter prefiere no entregar directamente, para no descubrir el doble juego de su política hipócrita de “apoyo a la democratización y a las reformas sociales”, que mañosamente está proclamando ante el mundo respecto de El Salvador.

Lo mismo hacen instructores vietnamitas del derrocado ejército títere del imperialismo yanqui en el Sur de Viet-Nam. Mercenarios de diverso origen, entre ellos gran cantidad de exguardias somocistas, están ingresando a nuestro país o están siendo concentrados, organizados y armados en Guatemala, a fin de lanzarlos contra nuestro pueblo.

El gobierno de Guatemala y el archi asesino MLN, que jefea el genocida Sandoval Alarcón, son los puntales más activos en la preparación de mercenarios contra el pueblo salvadoreño. Los jerarcas de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), de El Salvador, que hoy se rasgan las vestiduras clamando hipócritamente a favor de la democracia y la paz, participan activamente en estos planes. Conocemos los centros de reclutamiento y entrenamiento de mercenarios en Guatemala, estamos informados de las voluminosas compras de armas (por varios millones de dólares) realizadas durante los últimos 7 – 8 meses por el señor Eduardo Palomo (Presidente de ANEP) y otros señores, en ciertos lugares del área centroamericana. El gobierno militar derechista de Honduras colabora con los planes intervencionistas, no sólo contra el pueblo salvadoreño sino también contra Nicaragua.

Los fascistas que ahora se presentan contrarios a la intervención yanqui y pretenden ser patriotas, son en realidad verdugos y hambreadores del pueblo salvadoreño, son tan enemigos de nuestra independencia, del derecho de nuestro pueblo a la vida, a la libertad y a la autodeterminación, como los propios imperialistas norteamericanos, a los cuales han servido y están dispuestos a continuar sirviendo. Ellos protestan porque quisieran que los imperialistas confiaran sólo en ellos y realizaran exclusivamente por su medio todos los planes de sojuzgamiento del pueblo salvadoreño; detestan que los democristianos estén hoy de por medio. Pero lo que desean los fascistas no conviene hoy a Washington; éste no quiere aparecer ante el mundo como sostén de un gobierno abiertamente en manos de aquéllos. Es por eso que no hace mucho el gobierno yanqui se opuso públicamente al golpe de Estado que los fascistas se disponían ejecutar para derrocar a la Junta Militar-Democristiana, provocando su ira.

Los preparativos para una invasión yanqui a El Salvador son un atentado no sólo contra nuestro pueblo, sino contra todos los pueblos centroamericanos, puestos ahora en pie de lucha por su definitiva y verdadera independencia; constituyen un atentado contra todos los pueblos latinoamericanos y un desafío a la Humanidad.

Denunciamos la brutal matanza que sufre el pueblo salvadoreño, la maniobra vil con las reformas y los preparativos de Estados Unidos para intervenir militarmente nuestro país y llamamos al pueblo salvadoreño, a los pueblos centroamericanos y del mundo a condenarías y rechazarlas.

Ante el grave peligro de agresión que se abate sobre nuestra Patria, declaramos que el movimiento revolucionario realizará una resistencia inclaudicable frente a los invasores imperialistas, vengan ellos solos o con acompañantes. No cesaremos de combatirlos hasta expulsarlos de nuestro país. Tenemos absoluta confianza en la férrea voluntad combativa de nuestro pueblo, especialmente en sus grandes mayorías trabajadoras de la ciudad y el campo, confiamos en sus capas medias avanzadas y patrióticas. Nosotros tenemos fe absoluta en los pueblos centroamericanos y en la solidaridad internacional militante de todos los pueblos del mundo, incluido el pueblo de los Estados Unidos y los pueblos de aquellos países cuyos gobiernos lograra Washington arrastrar.
¡Nuestro suelo se convertirá en un infierno para los invasores imperialistas!

El ejemplo de los heroicos pueblos centroamericanos que combatieron expulsando a los filibusteros yanquis, jefeados por William Walker el siglo pasado; el espíritu antiimperialista inmortal del General Augusto César Sandino y de todos los salvadoreños, centroamericanos y latinoamericanos que combatieron a su lado, hasta expulsar a los invasores yanquis de Nicaragua, en los años veinte y treinta del siglo actual -Agustín Farabundo Martí entre los más destacados- volverán a alzarse en los pechos y brazos de centenares de miles de combatientes resueltos a vencer y venceremos.

Esta es nuestra determinación frente a la amenaza de agresión imperialista.

Nosotros llamamos a los gobiernos democráticos de América Latina y del mundo a no dejarse arrastrar por los imperialistas yanquis a cometer el crimen que ellos preparan contra nuestra Patria. Les pedimos su apoyo a la causa liberadora del pueblo salvadoreño.

Hace pocos días ha sido publicada la Plataforma Programática de la Coordinadora Revolucionaria de Masas para el establecimiento de un Gobierno Democrático Revolucionario, basado en el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo salvadoreño, expresión de la unión de sus fuerzas revolucionarias y de sus fuerzas democráticas. El Gobierno Democrático Revolucionario reunirá dentro de él a representantes de las diversas ideologías que el pueblo salvadoreño alberga en su seno, será un gobierno que garantizará verdaderamente el respeto a los derechos humanos, a las libertades democráticas; por contar con la base de apoyo popular más amplia y fuerte de toda la historia de nuestro país, será plenamente capaz —el único que podrá hacerlo— de transformar nuestra injusta sociedad, realizando los profundos cambios estructurales que son necesarios para crear una nueva sociedad, justa en lo social, democrática y verdaderamente independiente como nación.

La Plataforma Programática de la Coordinadora Revolucionaria de Masas deja bien establecido que el movimiento revolucionario no pretende asumir él solo el Poder, ni imponer su ideología como única, ni gobernar en su exclusivo provecho, sino incorporar al pueblo salvadoreño al Poder, reunir la expresión de sus intereses en el Gobierno Democrático Revolucionario y asegurar así la paz, la libertad, la justicia y el sucesivo progreso social. No existe otro camino para solucionar la honda y gravísima crisis nacional en provecho del pueblo salvadoreño.

Las FPL, el PCS y la RN damos pleno apoyo a esa Plataforma. Nuestros objetivos, los medios para alcanzarlos, en una palabra, lo que los revolucionarios queremos, está plasmado en esa Plataforma, que también expresa lo que todos los demócratas verdaderos de nuestro país quieren.

Los pueblos tienen derecho a darse el gobierno y la organización social que ellos determinen. Los pueblos tienen, en consecuencia, derecho indiscutible a la revolución y a realizar por vía revolucionaria armada sus anhelos negados, frente al poder que les ha cerrado las vías pacíficas y trata de aplastarlos con las armas, como hoy ocurre a nuestro pueblo.

Estos son principios y derechos que no admiten discusión. El imperialismo, cualquiera que sea su pretexto o alegato, refinado o burdo, no tiene derecho a pisotearlos. Aquéllos que apoyen la agresión yanqui contra el pueblo salvadoreño, están atentando contra sus propios pueblos y contribuyendo a que Washington se hinche de soberbia y erija el chantaje del “gran garrote” como la única política para relacionarse con los países débiles y atrasados.

Frente a los agresores imperialistas y sus comparsas, y frente a los fascistas que realizan, cada uno a su manera, el zarpazo contra el pueblo salvadoreño, levantamos muy en alto nuestra voz, nuestra voluntad inquebrantable de lucha y nuestras armas, para lanzar esta consigna suprema:

¡LIBERACIÓN O MUERTE; UNIDOS HASTA LA VICTORIA FINAL!

“PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS”
PARTIDO COMUNISTA DE EL SALVADOR (PCS) ¡REVOLUCION O MUERTE! ¡EL PUEBLO ARMADO VENCERA!
FUERZAS POPULARES DE LIBERACIÓN -FPL- FARABUNDO MARTI
¡LUCHA ARMADA HOY, SOCIALISMO MAÑANA!
RESISTENCIA NACIONAL (RN)

San Salvador, Centroamérica, 12 de marzo de 1980.

Logotipo ofical del FMLN en combate contra la dictadura y la opresión
  • Anexo 6   

Primera Declaración del Frente Democrático Revolucionario (FDR)

El Frente Democrático Revolucionario (FDR), considerando:

Que El Salvador se encuentra sumido en una profunda crisis de tipo económico, social y político, como resultado de modelo capitalista dependiente que se ha venido impulsando y continúa vigente; el cual ha concentrado todo el poder en un reducido grupo de familias, marginando así a la gran mayoría de la población.

2) Que la inmensa mayoría del pueblo, no obstante ser la principal fuente generadora de la riqueza nacional, ha sido obligada a vivir en condiciones materiales que violan los más elementales derechos humanos.

3) Que frente a las exigencias planteadas por el pueblo a través de sus organizaciones populares y democráticas, la oligarquía y sus gobiernos de turno han respondido con demagogia y represión que al presente momento ha alcanzado una magnitud y niveles de crueldad nunca vistos en el país desde 1932.

4) Que el pueblo ya no soporta la explotación, miseria y represión a que está sometido; de igual manera no tolera las falsas promesas y las cínicas mentiras de los gobiernos antipopulares y sus aliados extranjeros.

5) Que esto ha obligado a los sectores más duramente golpeados y conscientes de la situación a organizarse y luchar por sus derechos e intereses; iniciándose a la vez un proceso de unificación popular que ha dado grandes pasos con la constitución de la Coordinadora Revolucionara de Masas, CRM, y con la presentación por ésta de la Plataforma del futuro Gobierno Democrático Revolucionario.

Por tanto acuerda:

1) Constituir el Frente Democrático Revolucionario (FDR), con carácter de Frente amplio, como un instrumento político del pueblo salvadoreño para impulsar su lucha de liberación y construir una nueva sociedad justa y humana, libre de corrupción de la continua violación de los derechos humanos y de toda explotación del hombre por el hombre; una sociedad en la que el hombre sea la base y el centro del funcionamiento económico y social. El Frente Democrático Revolucionario, que agrupa a las fuerzas democráticas y revolucionarias, inicialmente está integrado por las siguientes organizaciones:

COORDINADORA REVOLUCIONARIA DE MASAS (CRM)
MOVIMIENTO DE LIBERACION POPULAR (MLP) MOVIMIENTO NACIONAL REVOLUCIONARIO (MNR)
MOVIMIENTO INDEPENDIENTE DE PROFESIONALES Y TECNICOS DE EL SALVADOR (MIPTES).
MOVIMIENTO POPULAR SOCIAL CRISTIANO (MPSC)
FEDERACION SINDICAL REVOLUCIONARIA (FSR)
FEDERACION NACIONAL SINDICAL DE TRABAJADORES SALVADOREÑOS (FENASTRAS)
FEDERACION UNITARIA SINDICAL DE EL SALVADOR (FUSS)
FEDERACION SINDICAL DE TRABAJADORES:
LA INDUSTRIA DEL ALIMENTO, VESTIDO, TE
TILES, SIMILARES Y CONEXOS DE EL SALVAD
(FESTIAVSCES)
SINDICATO DE TRABAJADORES DEL INSTITI. –
SALVADOREÑO DEL SEGURO SOCIAL (STISS
SINDICATO TEXTIL DE INDUSTRIAS UNIDAS
(STIUSA)
ASOCIACION GENERAL DE ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS SALVADOREÑOS (AGEUS)

Observadores:
UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR (UES)
UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA JOSE SIMEON CAÑAS (UCA).

2) Definir como objetivos de nuestra lucha lo siguiente:

A nivel nacional:

a) movilizar e incorporarse al proceso de liberación – dos los sectores honestos genuinamente represe vos de nuestro pueblo, aglutinándolos en torne Plataforma Programática del Gobierno Democrático Revolucionario
b) contribuir a crear conciencia de que solo el ‘ puede conducir su revolución, impulsando los verdaderos cambios de las estructuras, necesarios para resolver los problemas nacionales.

A nivel internacional:

a) lograr la comprensión de los pueblos y gobiernos democráticos del mundo sobre la justeza de la lucha de nuestro pueblo por conquistar una nueva sociedad.
b) movilizar y canalizar el respaldo, apoyo y la – dad en general de todos los pueblos y gobiernos democráticos con la lucha de nuestro pueblo.
c) denunciar el apoyo económico y militar que el no de los Estados Unidos brinda a la Junta Militar-Demócrata Cristiana, el cual se traduce en una profundización de la represión y agresión contra nuestro pueblo.
d) denunciar los planes y preparativos que el gobierno de los Estados Unidos, con la colaboración de otros
gobiernos, tiene para realizar una intervención masiva en El Salvador.
e) lograr el pleno ejercicio del derecho de autodeterminación de nuestro pueblo mediante la solidaridad internacional atando las manos al imperialismo, para que no ejecute su amenaza de invadir nuestro país.

Finalmente hacemos un llamado a todos los sectores sociales y organizaciones, para que se identifiquen, apoyen y se incorporen al Frente, conscientes de que de esta manera contribuyen efectivamente a minimizar los costos sociales y humanos de la Revolución.

San Salvador, 18 de Abril de 1980.

Frende Democrático Revolucionario FDR
  • Anexo 7   

 MANIFIESTO DE LA DIRECCION REVOLUCIONARIA UNIFICADA DE LAS ORGANIZACIONES POLITICO-MILITARES, AL PUEBLO SALVADOREÑO, A LOS PUEBLOS CENTROAMERICANOS Y DEL MUNDO

Las Fuerzas Populares de Liberación FPL “Farabundo Martí”, el Partido Comunista de El Salvador (PCS), la Resistencia Nacional (RN) y el Partido de la Revolución Salvadoreña-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRS-ERP), nos dirigimos al pueblo salvadoreño, a los pueblos centroamericanos y del mundo, para comunicarles que hemos alcanzado un nuevo y superior nivel de unidad entre nuestras Organizaciones Revolucionarias, constituyendo el 22 de mayo una Dirección Unificada, que trazará y aplicará la línea político- militar, única para todas, y dirigirá la guerra revolucionaria de nuestro heroico pueblo hasta su victoria; lo conducirá a la instauración del Gobierno Democrático Revolucionario y a la realización de los profundos cambios políticos, económicos y sociales de su Plataforma Programática, ya conocida nacional e internacionalmente.

El histórico acuerdo alcanzado en diciembre de 1979 por FPL, PCS y RN, en base del cual se creó la Coordinadora Político-Militar, hizo surgir condiciones propicias para la unificación general de todas las fuerzas democráticas y revolucionarias de nuestro pueblo. Coincidiendo con los anhelos unitarios populares, surgieron la Coordinadora Revolucionaria de Masas y el Frente Democrático Revolucionario, que expresan y reúnen a la inmensa mayoría del pueblo salvadoreño.

Este es un gran torrente de inmensa potencialidad renovadora, en el que confluye una amplia variedad de corrientes políticas, ideológicas y sociales, entre las cuales hay respeto y democracia reales, unidas cada vez más, en una firme y resuelta lucha por el objetivo común y supremo de la liberación definitiva del pueblo salvadoreño del brutal régimen criminal que hoy lo oprime y lo condena a la injusticia social y el atraso, que ahoga su independencia cono nación, pisotea su dignidad y le niega incluso el derecho a la vida.

El poderoso ascenso de lucha y unidad promovido por el acuerdo de diciembre de 1979, hizo necesario y posible realizar este nuevo paso, desde el nivel de la simple coordinación a la creación de una Dirección Unificada que, sin duda, promoverá el espíritu de ofensiva y la resolución de conquistar la victoria en las extensas filas populares, elevándolos a escalas superiores y decisivas.

Habrá en adelante una sola dirección, un sólo plan militar y un sólo mando, una sola línea política nacional e internacional.

Llenos de fervor revolucionario, con profunda e inquebrantable fe en la capacidad revolucionaria y el heroísmo de nuestro pueblo, resueltos a emprender las grandes batallas definitivas por su liberación, decimos la creación de la Dirección Unificada acerca y asegura la victoria de la revolución! El terrible martirio que hoy sufre el pueblo salvadoreño, con tanto estoicismo y heroísmo, no será en vano! La victoria está próxima!

La Tiranía Militar, armada, asesorada, empujada y conducida por el imperialismo yanqui y la peor reacción nacional, se han lanzado a realizar brutales operaciones de cerco y aniquilamiento contra la población del criminales acciones militares y policiales en las ciudades, han incrementado la matanza a niveles superiores a cincuenta muertos diarios, como promedio, destruye centenares de humildes viviendas campesinas, asesina a mansalva en las calles y se ha coaligado con los ejércitos de Honduras y Guatemala para masacrar en conjunto al pueblo salvadoreño en lucha y disponerse a invadir nuestro suelo, tras la pretensión de aplastarlo, encadenarlo y sumirlo en muchas décadas más de humillación y opresión.

Los sectores más reaccionarios del ejército hondureño empezaron ya a cumplir sus compromisos matando campesinos salvadoreños en la frontera. La dura experiencia de la vida demuestra a los pueblos hermanos de El Salvador y Honduras que los ejércitos de sus países son instrumentos serviles del imperialismo yanqui y de las oligarquías; y que la guerra de 1969 se realizó en provecho de esos amos y en ningún momento defendiendo los intereses de ambos pueblos.

La historia señala que los pueblos centroamericanos deben ayudarse mutuamente, unir sus fuerzas contra sus enemigos, que son los mismos, empuñar la bandera de la liberación revolucionaria de las oligarquías aijadas del imperialismo y llevarla resueltamente a la victoria.

Los cercos militares de aniquilamiento genocida emprendidos en las últimas semanas en nuestro país, han encontrado firme resistencia combativa de parte de nuestras Organizaciones; en diversos puntos nuestras aguerridas unidades milicianas, guerrilleras y regulares han golpeado al enemigo y lo seguirán golpeando cada vez más. Valiéndose del estado de sitio y de su control sobre los medios de comunicación, la Junta Militar-Democristiana trata de ocultar los golpes que reciben los criminales cuerpos de seguridad y las unidades de la llamada “contra-insurgencia” adiestradas por los yanquis; su propósito es presentar las matanzas que realizan contra el pueblo, sus huestes criminales, como si fueran derrotas de las fuerzas revolucionarias, desmoralizar así a nuestro pueblo y confundir a la opinión internacional. Pero cada día se les irá volviendo más difícil ocultar la verdad; derrotaremos sus ofensivas militares y también su propaganda mentirosa, pasaremos a la ofensiva general y conquistaremos la victoria.

El Ejército está siendo arrastrado, más y más, por los imperialistas yanquis y sus títeres en el Alto Mando, a comprometerse en la matanza genocida, pero sabemos que en sus filas hay elementos y sectores patrióticos, sanos y progresistas, que repudian el genocidio, desaprueban el intervencionismo yanqui y aspiran a ir al encuentro del pueblo salvadoreño para ayudarlo a liberarse. A ellos les decimos: no nos ciega ningún sentimiento revanchista, sabemos distinguir lo bueno y lo malo y dejamos abiertas las puertas para que también ustedes se incorporen junto al resto de fuerzas democráticas. A ustedes los consideramos como elementos y agrupamientos democráticos, nuestra posición ante ustedes es la misma que sustentamos y demostramos en la práctica ante todas las fuerzas democráticas: favorecer su unión, su entendimiento y su alianza entre sí y con las fuerzas revolucionarias, hacia el objetivo común de la liberación de nuestro pueblo, en un marco de respeto a las diversas ideologías y creencias.

Tenemos la convicción de que los militares patriotas, demócratas y progresistas, en situación de alta, de baja, o de retiro o reserva; soldados, sub-oficiales y oficiales desecharán los esquemas ideológicos de la propaganda contrarrevolucionaria que procuran inculcar a diario y sabrán aislar a los jefes reaccionarios y demás elementos responsables de la masacre; junto con el querido e inolvidable Arzobispo del pueblo Oscar Arnulfo Romero, la historia los llama a desobedecer sus órdenes criminales, a alzarse en su contra, a unirse al pueblo en lucha y a asumir el lugar que les corresponde en este magno e incontenible proceso de unidad y revolución.

El pueblo salvadoreño está orgulloso de la nueva Iglesia, identificada con su causa, que construyeron y pusieron en pie los curas asesinados su Arzobispo mártir. Estamos seguros que esa nueva Iglesia y todos los cristianos fieles a los principios fundadores fundamentales de su religión, seguirán firmes luchando junto al pueblo hasta el final.

La criminal y demagógica fórmula de “matanza y reformas’’ dictada por el imperialismo yanqui y aplicada con excepcional brutalidad por la Junta militar-democristiana, ha fracasado rotundamente. No le sirvió para engañar y doblegar a nuestro pueblo, ni logró contundir a la opinión internacional. El Partido Demócrata Cristiano ha quedado reducido a un ridículo puñado de dirigentes reaccionarios. Tanto las bases democristianas, como lo sano y progresista que había en su dirigencia. rompieron con la política de traición crímenes que encabezaba Duarte y vinieron a incorporarse en el Frente Democrático Revolucionario. El llamado PDC no puede sustentar políticamente al régimen, no puede siquiera llenar todos los puestos del Gabinete ministerial, ni los cargos de Alcaldes y Concejales en la mayoría de Municipios del país. El desmoronamiento del grupo que queda en su dirigencia aún no ha concluido.

El Gabinete se está integrando con elementos provenientes de las asociaciones reaccionarias de la empresa privada; la Guardia Nacional es quien indica en cada lugar a qué personas nombrar de alcaldes o jueces; la llamada Organización Democrática Nacionalista (ORDEN) rellena cada día más el aparato administrativo y político del Estado; se anunció oficialmente el fin de las reformas, la tierra ocupada por el gobierno para realizar la supuesta reforma agraria, ha comenzado a devolverse a los terratenientes en diversos lugares del país, y todo ese fracaso de la trampa reformista y ese entendimiento con las mismas reaccionarias asociaciones de empresarios privados, que vienen apoyando la matanza desde hace muchos años, procura ser encubierto y afirmado con el anuncio de elecciones futuras, increíble pero cierto, en este país hastiado de las asquerosas farsas electorales.

La descarada puesta en libertad de los golpistas fascistas, encabezados por el Mayor D’Abuisson ha reforzado la hegemonía de los sectores más reaccionarios, asesinos de la Fuerza Armada bajo la batuta yanqui, expresada en los Coroneles Abdul Gutiérrez, José Guillermo García y Nicolás Carranza, desde hace muchos años agentes de la CIA. La continuación de Duarte y demás elementos del grupito democristiano en el gobierno, constituye más que nunca el esfuerzo por conservar la cobertura necesaria para amarrar el apoyo de algunos gobiernos al plan de los imperialistas yanquis, de impedir la liberación del pueblo salvadoreño.

En los mismos momentos que nos reuníamos para acordar la creación de la Dirección Unificada, tenía lugar en Washington una reunión secreta presidida por Brzesinsky y varios Generales del Pentágono, con elementos de la dirigencia democristiana de América Latina y otros personajes oficiales, en la cual se buscaba concertar un compromiso traidor para favorecer la intervención militar en nuestro país.

Ya antes hemos definido nuestra posición frente a una eventual intervención militar de Estados Unidos, sólo, acompañado o por medio de otros: resistiremos, combatiremos todo el tiempo que sea necesario hasta expulsar a los invasores y derrotar a sus instrumentos y sirvientes internos. ¡La revolución salvadoreña no será impedida por la intervención!

Los pueblos centroamericanos y sus Organizaciones Revolucionarias comprenden bien el grave peligro que la intervención militar extranjera en El Salvador implica para sus intereses vitales y no nos cabe la menor duda que lucharán junto a nosotros. Estamos seguros que el pueblo venezolano no podrá ser arrastrado por el sector democristiano más reaccionario de su país, vendidos al Pentágono, y se negará a prestar apoyo a la agresión contra nuestro pueblo; estamos seguros de que todos los pueblos latinoamericanos y los gobiernos amantes de la independencia, la libertad y la paz, en este continente y el mundo, condenarán ese crimen del imperialismo.

El imperialismo yanqui no pisoteará nuestra tierra sin castigo; nunca como hoy en nuestra América afronta el riesgo de que su agresión desate una respuesta concertada de nuestros pueblos para resistirla y lo empantane en una derrota humillante, como en Viet Nam.

Llamamos a los pueblos del mundo a condenar el genocidio que realizan las fuerzas militares de la reacción, armadas y empujadas por los peores sectores del gobierno yanqui y por el agresivo gobierno de Israel; llamamos a solidarizarse activamente con la lucha de nuestro pueblo a todas las Organizaciones, personalidades, sectores y gobiernos democráticos y progresistas del mundo; hacemos especial exhortación a los gobiernos que en América Latina y el Caribe se opusieron en ocasión anterior, a los abusivos designios intervencionistas del gobierno de los Estados Unidos, a cerrar de nuevo el paso a los planes agresivos del imperio y a defender así la dignidad de nuestros pueblos, el legado de todos los próceres de la Independencia Americana.

El pueblo salvadoreño, sus Organizaciones Revolucionarias y democráticas, admiran el ejemplo de firmeza y dignidad soberana de Cuba, reconoce en ella a la vanguardia de los pueblos latinoamericanos en lucha por la justicia social, la libertad, el desarrollo y la verdadera independencia nacional, siente una profunda admiración y solidaridad hacia el pueblo nicaragüense y su obra revolucionaria ejemplar: la Nicaragua liberada, auténticamente democrática e independiente, que marcha airosa hacia su destino de desarrollo, prosperidad y justicia social; se llena de fraterna disposición solidaria hacia la larga y martirizada lucha del pueblo guatemalteco, que hoy asciende incontenible; se siente cada vez más profundamente hermano del pueblo hondureño y no permitirá jamás ser llevado de nuevo a agredirlo en beneficio de nuestros opresores y enemigos comunes; admira la devoción democrática y solidaria del pueblo costarricense y la vocación independiente del pueblo panameño, empeñado en la lucha por el rescate total de su soberanía sobre el canal inter-oceánico; apoya el derecho inalienable del pueblo de Belice a su autodeterminación; vibra con la victoria revolucionaria y los rápidos logros del pueblo de Granada, con las luchas de todos los demás pueblos hermanos de nuestro continente; con el lejano bregar por su causa liberadora de los pueblos asiáticos, de los pueblos árabes, especialmente de los palestinos enfrentados a la barbarie sionista y de los pueblos africanos, particularmente la del pueblo de África del Sur y la del pueblo saharaui, encabezado por el Frente Polisario; sus luchas y sus victorias -las de Viet Nam, Laos, Campuchea, Angola, Mozambique, Etiopía, Afganistán, Irán y Zimbabwe-, nos inspiran y enseñan, ayudan a nuestro pueblo a comprender que todos los pueblos tenemos los mismos enemigos, los imperialistas norteamericanos en primer lugar, que luchan ayudándose unos a otros y que la humanidad se alza y marcha sin contención posible, pueblos grandes y pequeños, hacia su mismo destino de libertad y justicia.

La indoblegable combatividad de nuestro pueblo luchador, su resuelta decisión de liberarse, la sangre mártir y héroe que derrama a diario, sin vacilar ni arrodillarse, sus hondos anhelos y esperanzas de ver unida a su vanguardia, esa es la principal fuerza que nos promueve a superar nuestras divergencias y a unirnos cada vez más sólida y profundamente. Sólo así podremos ser dignos hijos de este pueblo insurgente.

La creación de la Dirección Unificada será recibida, estamos seguros, con unánime aprobación y gran entusiasmo; ella pondrá prontamente en tensión las inmensas energías del pueblo salvadoreño, todas las capacidades morales, políticas, organizativas y militares de nuestras cuatro organizaciones revolucionarias. No dudamos que el pueblo salvadoreño elevará aún más su incorporación a este proceso insurreccional y de crecientes combates militares revolucionarios que ya se libran y dará sustento a las grandes batallas, decisivas y victoriosas, que no tardarán.

mayo de 1980

¡UNIDOS HASTA LA VICTORIA FINAL!
¡Revolución o Muerte!
¡El Pueblo Armado Vencerá!
FUERZAS POPULARES DE LIBERACION —FPL—
FARABUNDO MARTI”
¡Proletarios de Todos los Países, Unidos!
PARTIDO COMUNISTA DE EL SALVADOR (PCS)
¡Lucha Armada Hoy, Socialismo Mañana!
RESISTENCIA NACIONAL (RN)
¡Luchar hasta Vencer o Morir!
PARTIDO DE LA REVOLUCION SALVADOREÑA
Y SU BRAZO ARMADO EJERCITO
REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO (PRS—ERP)
 

8  Anexo 8 

10 de octubre 1980- 2019 FMLN

Comunicado de la Dirección Revolucionaria. Político-militar (DRU-PM) en relación a la crisis en el  Ejército Nacional.

Las organizaciones, Ejército Revolucionario del Pueblo E.R.P., Partido Comunista de El Salvador P.C.S., Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Martí” F.P.L., que formamos parte de la Dirección Revolucionaria Unificada Político-militar, siendo consecuentes con la unidad de las fuerzas del pueblo y comenzando a asumir las tareas que como Dirección Unificada de nuestras fuerzas se nos impone; nos pronunciamos de manera unificada frente a la actual crisis en el seno del Ejército y sobre sus consecuencias para la lucha de nuestro pueblo.

 La crisis en el ejército, una consecuencia de la profundización de la lucha del pueblo.

 La heroica lucha de nuestro pueblo y el desarrollo incontenible de la guerra popular, incide de manera cada vez más profunda en el agravamiento de la crisis económica político y social que vive nuestro país. En este marco se hace cada vez más evidente el fracaso de la fórmula juntista militar Demócrata Cristiana, apoyada por el imperialismo norteamericano, estremeciéndose todo el andamiaje del poder oligárquico de nuestro país. La crisis actual en el Ejército expresa con claridad el proceso de descomposición del poder oligárquico-imperialista y es un claro resultado de la lucha del pueblo.

Está muy claro que la Junta Militar Democristiana, sólo cuenta con el apoyo de la Alianza Productiva, el de Washington y el del sector fascista del Ejército; encontrándose totalmente aislada y enfrentada al pueblo salvadoreño; su programa de matanza y reformas, no ha logrado ni sembrar el terror en el pueblo, pese al salvaje terrorismo y represión; ni engañar a las masas campesinas con la demagógica reforma agraria y se empeña hoy en ensangrentar más y más al Ejército, lanzándolo contra su propio pueblo en operaciones combinadas con los cuerpos de seguridad, los que han dejado su huella de muerte y destrucción por todos los caminos y ciudades de nuestra patria.

 Diariamente aparecen cadáveres de patriotas criminalmente asesinados por las bandas paramilitares, sin que este procedimiento detenga o debilite palucha popular, pues cada vez nuevos brazos se alzan a continuar la lucha armada contra la dictadura, acrecentándose  el ejército Popular, que asesta cada vez golpes más certeros y demoledores a las fuerzas combinadas de la Junta Militar Demócrata Cristiana, igualmente al prestigio internacional de la lucha de nuestro pueblo y de su vanguardia: La Dirección Revolucionaria Unificada,   ante esto el imperialismo incrementa su política de intervención en los asuntos internos de El Salvador y sus amenazas de agredir directa o indirectamente a nuestro pueblo.

 La ingerencia descarada y abierta del imperialismo, se está haciendo más evidente con la presencia directa de tropa y oficiales norteamericanos en diferentes operativos militares contra el pueblo. Asimismo  se ha denunciado ya la existencia de campamentos con varios miles de mercenarios que se encuentran en lugares fronterizos de Guatemala-El Salvador.

 En el contexto de esta situación, ha aflorado la presente crisis militar, que no simplemente enfrenta a los miembros militares de la Junta por contradicciones a partir de una orden militar, como pretende plantearlo la Democracia Cristiana. La presente situación es una agudización de las contradicciones en el ejército que enfrenta a dos posiciones: militares fascistas y militares no fascistas.

 En el fondo esta crisis nos muestra que la oligarquía ya no puede dominar a nuestro pueblo como antes y que esta situación en torno a la lucha por el poder y la dirección del ejército dentro del gobierno y las fuerzas armadas, no es otra cosa que la expresión de a crisis política generada por el avance de la lucha de nuestro pueblo, que busca derrumbar el carcomido y ensangrentado poder oligárquico, -levantado desde 1932- para construir un nuevo poder que represente sus verdaderos intereses políticos, sociales y económicos.

 La Democracia Cristiana ha unido su destino al de los fascistas, y en su plañidera defensa de la institucionalidad encubre su complicidad con los sectores más criminales y reaccionarios de las fuerzas aunadas. Parece muy claro a nuestro pueblo y a la opinión pública internacional que: El grupito de jerarcas Demócratas Cristianos de nuestro país y fascismo, son hoy una sola y misma cosa.

 A los militares honestos:

 Los militares no fascistas deben saber que nuestro pueblo tiene una larga experiencia en golpes militares y que ha aprendido a distinguir con claridad entre las palabras y los hechos y que solo la derrota total política y militar de los fascistas, puede abrir paso a un acercamiento efectivo con nuestro pueblo.

 El movimiento del 15 de octubre de 1979, dejó intacto el poder de los torturadores y asesinos que luego dominaron los puestos claves del ejército y continuaron totalmente a salvo en los cuerpos de seguridad con el apoyo de los estados Unidos; y aunque solo, la revolución podrá limpiar esta escoria, construir el poder popular y hacer justicia al pueblo, creemos que cualquier lucha orientada en este mismo sentido, puede significar un aporte al movimiento popular.

 Pero para que estos aporte puedan contribuir de manera significativa y valedera, deben de tener en un primer y preponderante plano, al pueblo mismo, que debe ser siempre y en todo momento, el artífice político y militar de esa victoria que todos deseamos.

 Sabemos que ahora, más de algún militar honesto ha comprendido que no son solo las buenas intensiones las que valen, hoy muchos habrán entendido lo que es en realidad la camarilla de la Democracia Cristiana de Duarte, Rey Prendes, Morales Ehrlich y otros, hoy han probado lo que es la mordaza y el servilismo de los medios de difusión y también vieron actuar al imperialismo al lado de los fascistas.

Todo esto viene a demostrar la validez de la lucha de nuestro pueblo y el objetivo estratégico de por qué es necesario construir un nuevo ejército. Y ese ejército ya esta naciendo y creciendo en las entrañas mismas de nuestro pueblo. Y en ese nuevo Ejército del pueblo, tienen un lugar los militares patriotas.

 Los militares honestos y patriotas deben ante todo no permitir ser instrumento de alternativas pro-imperialistas, que aparecen cuando palucha de nuestro pueblo ha creado vacíos de poder. El pueblo debe ser el centro de las transformaciones revolucionarias de nuestro país.

 El deber de todo militar honrado y patriota, que no esté de acuerdo en ser sirviente de la oligarquía, ni en masacrar a campesinos, obreros, estudiantes y maestros; es el de luchar junto a su pueblo y contra los fascistas, incorporándose al movimiento revolucionario.

 ¡Ningún militar patriota ha de disparar contra su pueblo!

 ¡Ningún militar patriota ha de torturar a un revolucionario!

 ¡Todo militar patriota tiene un lugar en el movimiento popular y revolucionario!

 A nuestro pueblo le decimos:

 Nuevamente queda demostrado que nuestra lucha está estremeciendo toda la estructura de dominación hasta en sus principales baluartes, el ejército oligárquico, y esto es también un efecto positivo de nuestra lucha.

 La continuidad de nuestro accionar político y militar ha de profundizar aún más la crisis de las estructuras de dominación y habrá crisis en la Junta, en el Gabinete, en el Ejército y frente a esto el imperialismo nos presentará fórmulas que salgan al paso de nuestra victoria.

 Frente a esto debemos estar alertas para saber entender cuál es nuestro verdadero y único camino para la conquista de nuestros objetivos.

 Debemos en estos momentos fortalecer la unidad de las fuerzas del pueblo y sostener nuestra lucha buscando ensanchar la unidad de todas las fuerzas y en esta unidad tienen un lugar los militares patriotas y honestos.

El pueblo debe sostener y fortalecer aceleradamente sus instrumentos de lucha que son su garantía para la victoria.

El pueblo debe fortalecer y continuar incorporándose a sus gremios, sindicatos, frentes populares, milicias y unidades militares del ejército de liberación nacional, que estos son sus propios instrumentos y los que deben estar en el centro de todo el caudal de lucha de las fuerzas que se oponen a la dictadura militar Demócrata Cristiana y el imperialismo norteamericano.

 ¡Viva la unidad de las fuerzas revolucionarias y democráticas!

¡Viva la unidad de las fuerzas del pueblo!

 ¡Unidos combatiremos hasta la victoria final!

 Dirección Revolucionaria Unificada Político-Militar

 Integrantes de la D.R.U.-P.M.

 Partido Comunista de El Salvador PCS

 Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Martí” FPL

 Ejército Revolucionario del Pueblo ERP

 El Salvador,  septiembre de 1980

N.R. Este comunicado se difundió el 12 de septiembre.

  • Anexo 8

Comunicado de la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU-PM) al pueblo salvadoreño

 La lucha de nuestro pueblo avanza hacia su liberación definitiva.

 I. La lucha de nuestro pueblo por conquistar su liberación definitiva, ha alcanzado avances tan notables en los meses transcurridos del presente año que ha acercado el momento de las batallas decisivas por la toma del poder y por la conquista de un gobierno democrático revolucionario.

 Ese momento tan esperado por las masas populares, por la opinión pública internacional y por los amigos de nuestra lucha en todos los rumbos del inundo, es algo inminente, y será el rasgo principal del proceso político del país en las próximas semanas, que comenzando con el desgaste y hostigamiento del régimen democristiano en lo político, económico y militar culminará con su derrota para dar origen a un poder del pueblo que haga realidad las demandas de justicia social, libertad, bienestar y paz.

 El que hayamos llegado a las puertas de iniciar los combates decisivos por la liberación de nuestro pueblo, ha requerido cumplir importantes tareas, tanto nacionales como internacionales, orgánicas como políticas, civiles como militares. Sin ellas no estaríamos en condiciones de emprender las batallas que se avecinan, sin ellas no podríamos ahora pretender derrotar política y militarmente al gobierno enemigo. En el cumplimiento de estas tareas han participado muchos de nuestros cuadros y el pueblo salvadoreño en su conjunto, así como otros pueblos y organizaciones hermanas de otros países; en consecuencia, lo que hemos logrado es obra de todos los que estamos por conquistar un gobierno democrático revolucionario, obra de las masas populares; es, en fin, la obra de un pueblo hecha historia.

 Las tareas cumplidas son las siguientes: Se ha constituido la Dirección Revolucionaria Unificada, integrada por nuestras organizaciones, que aglutina a lo más avanzado del pueblo salvadoreño; con la creación del Frente Democrático Revolucionario, se constituyó el frente único de la revolución salvadoreña; la conquista del gobierno democrático revolucionario se ha definido como objetivo común de lucha; hemos aislado en el exterior a la Junta Democristiana y ahora, la solidaridad hacia nuestra lucha comprende también a gobiernos democráticos, movimientos políticos e instituciones internacionales; en lo militar, hemos constituido el Ejército Popular (E. P.), un Estado Mayor conjunto, hemos estructurado cuatro frentes de lucha: Occidental, Central, Paracentral y Oriental y se han empezado a formar las

respectivas Planas Mayores Conjuntas; se ha elaborado una estrategia y táctica militar única; hemos avanzado notablemente en la organización del pueblo y en la construcción de su unidad -con el P.R.T.C. se ha entrado ya, en nuestras relaciones, a nivel de coordinación- ; la moral de nuestros militantes, combatientes, mandos y jefes militares, como del mismo pueblo y su disposición de combate son muy elevados, considerablemente superiores a lo que ocurre en el bando enemigo.

 También hemos desgastado y derrotado el esquema imperialista-oligárquico de represión y falsas reformas que encabeza la criminal junta democristiana, que ha sido hasta el momento, su único sostén.

 No cabe ninguna duda que la revolución ha avanzado, es robusta y fuerte; cuenta con la simpatía y solidaridad de los pueblos del mundo y con la admiración de los patriotas de muchos países. Pese a la muerte en combate de muchos militantes y combatientes de nuestras organizaciones, pese a la represión contra el pueblo, pese a la persecución contra los dirigentes de las organizaciones revolucionarias y democráticas, pese al Estado de Sitio y de Emergencia y a la demagogia demócrata cristiana, “el pueblo ha acercado la posibilidad de su victoria. El futuro de libertad y justicia se ve más cerca”.

 II. En este proceso de real y sin precedente avance de la revolución y de derrota de la contrarrevolución, ha ocurrido un hecho penoso y lamentable en el campo de la revolución. Este hecho es el retiro voluntario de la Resistencia Nacional (RN), de la Dirección Revolucionaria Unificada ocurrido en los días finales del me de agosto. Los esfuerzos que nuestras organizaciones hicieron para disuadirlos de tal decisión y la madurez y vocación revolucionaria de nuestras dirigencias fracasaron ante la decisión de los dirigentes de la R. N. de retirar su Organización de la Dirección Revolucionaria Unificada, DRU.

 Así culminó un proceso en el cual las posiciones unitarias, internacionalistas y realmente revolucionarias se habían venido confrontando con las posiciones individualistas, hegemónicas, aventureras y hasta golpistas de los dirigentes de la Resistencia Nacional, que se expresan en acciones fuera del marco de lo acordado en la DRU, o en el no apoyo, en la práctica, a decisiones tomadas. Si de hecho la R. N. actuaba así, el motivo aducido para su retiro fue de no aceptar como mecanismo de decisión los acuerdos de la mayoría y pugnaron hasta el último momento porque la DRU adoptara como mecanismo de decisión el consenso, cuestión inadmisible, dado que se trata de una dirección unificada y no de una simple coordinación. La Resistencia Nacional planteó su decisión de retirarse y quedarse a nivel de coordinación de su organización con la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar. Nuestras organizaciones, dirigencias y bases,  lamentamos la decisión tomada por algunos dirigentes de la R. N., puesto que esa organización revolucionaria representa a un sector de nuestro pueblo; pueblo que es conocido ya en el mundo entero como heroico luchador por la conquista de su libertad, a los compañeros dirigentes de la R. N. les recordamos al haber tomado esa decisión de retirarse de la DRU, que hoy sólo la práctica consecuente con los intereses populares y la plena decisión de sus militantes a ligarse en forma indisoluble  e irreversible al torrente unitario, sin adoptar caminos propios y ahistóricos, es, no sólo la única actitud responsable ante el pueblo, sino l única conducta leal y correcta hacia el restodel movimiento revolucionario. El enemigo es  uno solo, los objetivos del pueblo son únicos y la marcha hacia su liberación en un solo proceso y una sola dirección revolucionaria.

III. Habiendo llegado la lucha de nuestro pueblo al nivel que nos encontramos, queremos decir a nuestros militantes, combatientes y jefes del Ejército Popular: Esforcémonos más por superar los distintos obstáculos que se  presenten en nuestro diario trabajo; fortalezcamos más la amistad, solidaridad y unidad entre nuestras organizaciones. La orden de ofensiva general contra el enemigo de nuestro pueblo está por darse y en su cumplimiento deberá manifestarse todo nuestro odio contra la injusticia y la explotación.

A los dirigentes de las organizaciones democráticas y progresistas les decimos: Afiancemos la unidad, única garantía del triunfo de nuestro pueblo y la única posibilidad de nuestras organizaciones para ver plasmadas en la realidad los objetivos por los cuales han luchado desde hace muchos años. La unidad de las fuerzas revolucionarias y las fuerzas democráticas no sólo hará posible la conquista del poder, sino que hará imposible la labor contrarrevolucionaria de la oligarquía y de los fascistas y hará fracasar el intervencionismo imperialista.

 Al pueblo no organizado le decimos que se apreste a incorporarse a la lucha por su liberación a través de todas las formas posibles. Nadie debe quedarse al margen de estas batallas.

 La lucha del pueblo salvadoreño como un caudaloso y vigoroso torrente único, avanza en forma irreversible hacia su liberación definitiva.

 Unidos para combatir hasta la victoria final

Dirección Revolucionaria Unificada -DRU.

Organizaciones Integrantes de la DRU-PM

Partido Comunista de El Salvador  PCS

Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Marti’ FPL

Ejército Revolucionario del Pueblo ERP

 San Salvador, septiembre de 1980.

  • Anexo 9   

 Comunicado de la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU-PM) al pueblo salvadoreño

 La lucha de nuestro pueblo avanza hacia su liberación definitiva.

 I. La lucha de nuestro pueblo por conquistar su liberación definitiva, ha alcanzado avances tan notables en los meses transcurridos del presente año que ha acercado el momento de las batallas decisivas por la toma del poder y por la conquista de un gobierno democrático revolucionario.

 Ese momento tan esperado por las masas populares, por la opinión pública internacional y por los amigos de nuestra lucha en todos los rumbos del inundo, es algo inminente, y será el rasgo principal del proceso político del país en las próximas semanas, que comenzando con el desgaste y hostigamiento del régimen democristiano en lo político, económico y militar culminará con su derrota para dar origen a un poder del pueblo que haga realidad las demandas de justicia social, libertad, bienestar y paz.

 El que hayamos llegado a las puertas de iniciar los combates decisivos por la liberación de nuestro pueblo, ha requerido cumplir importantes tareas, tanto nacionales como internacionales, orgánicas como políticas, civiles como militares. Sin ellas no estaríamos en condiciones de emprender las batallas que se avecinan, sin ellas no podríamos ahora pretender derrotar política y militarmente al gobierno enemigo. En el cumplimiento de estas tareas han participado muchos de nuestros cuadros y el pueblo salvadoreño en su conjunto, así como otros pueblos y organizaciones hermanas de otros países; en consecuencia, lo que hemos logrado es obra de todos los que estamos por conquistar un gobierno democrático revolucionario, obra de las masas populares; es, en fin, la obra de un pueblo hecha historia. 

 Las tareas cumplidas son las siguientes: Se ha constituido la Dirección Revolucionaria Unificada, integrada por nuestras organizaciones, que aglutina a lo más avanzado del pueblo salvadoreño; con la creación del Frente Democrático Revolucionario, se constituyó el frente único de la revolución salvadoreña; la conquista del gobierno democrático revolucionario se ha definido como objetivo común de lucha; hemos aislado en el exterior a la Junta Democristiana y ahora, la solidaridad hacia nuestra lucha comprende también a gobiernos democráticos, movimientos políticos e instituciones internacionales; en lo militar, hemos constituido el Ejército Popular (E. P.), un Estado Mayor conjunto, hemos estructurado cuatro frentes de lucha: Occidental, Central, Paracentral y Oriental y se han empezado a formar las respectivas Planas Mayores Conjuntas; se ha elaborado una estrategia y táctica militar única; hemos avanzado notablemente en la organización del pueblo y en la construcción de su unidad -con el P.R.T.C. se ha entrado ya, en nuestras relaciones, a nivel de coordinación- ; la moral de nuestros militantes, combatientes, mandos y jefes militares, como del mismo pueblo y su disposición de combate son muy elevados, considerablemente superiores a lo que ocurre en el bando enemigo.

 También hemos desgastado y derrotado el esquema imperialista-oligárquico de represión y falsas reformas que encabeza la criminal junta democristiana, que ha sido hasta el momento, su único sostén.

 No cabe ninguna duda que la revolución ha avanzado, es robusta y fuerte; cuenta con la simpatía y solidaridad de los pueblos del mundo y con la admiración de los patriotas de muchos países. Pese a la muerte en combate de muchos militantes y combatientes de nuestras organizaciones, pese a la represión contra el pueblo, pese a la persecución contra los dirigentes de las organizaciones revolucionarias y democráticas, pese al Estado de Sitio y de Emergencia y a la demagogia demócrata cristiana, “el pueblo ha acercado la posibilidad de su victoria. El futuro de libertad y justicia se ve más cerca”.

 II. En este proceso de real y sin precedente avance de la revolución y de derrota de la contrarrevolución, ha ocurrido un hecho penoso y lamentable en el campo de la revolución. Este hecho es el retiro voluntario de la Resistencia Nacional (RN), de la Dirección Revolucionaria Unificada ocurrido en los días finales del me de agosto. Los esfuerzos que nuestras organizaciones hicieron para disuadirlos de tal decisión y la madurez y vocación revolucionaria de nuestras dirigencias fracasaron ante la decisión de los dirigentes de la R. N. de retirar su Organización de la Dirección Revolucionaria Unificada, DRU.

 Así culminó un proceso en el cual las posiciones unitarias, internacionalistas y realmente revolucionarias se habían venido confrontando con las posiciones individualistas, hegemónicas, aventureras y hasta golpistas de los dirigentes de la Resistencia Nacional, que se expresan en acciones fuera del marco de lo acordado en la DRU, o en el no apoyo, en la práctica, a decisiones tomadas. Si de hecho la R. N. actuaba así, el motivo aducido para su retiro fue de no aceptar como mecanismo de decisión los acuerdos de la mayoría y pugnaron hasta el último momento porque la DRU adoptara como mecanismo de decisión el consenso, cuestión inadmisible, dado que se trata de una dirección unificada y no de una simple coordinación. La Resistencia Nacional planteó su decisión de retirarse y quedarse a nivel de coordinación de su organización con la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar. Nuestras organizaciones, dirigencias y bases,

lamentamos la decisión tomada por algunos dirigentes de la R. N., puesto que esa organización revolucionaria representa a un sector de nuestro pueblo; pueblo que es conocido ya en el mundo entero como heroico luchador por la conquista de su libertad, a los compañeros dirigentes de la R. N. les recordamos al haber tomado esa decisión de retirarse de la DRU, que hoy sólo la práctica consecuente con los intereses populares y la plena decisión de sus militantes a ligarse en forma indisoluble  e irreversible al torrente unitario, sin adoptar caminos propios y ahistóricos, es, no sólo la única actitud responsable ante el pueblo, sino l única conducta leal y correcta hacia el resto del movimiento revolucionario. El enemigo es uno solo, los objetivos del pueblo son únicos y la marcha hacia su liberación en un solo proceso y una sola dirección revolucionaria.

III. Habiendo llegado la lucha de nuestro pueblo al nivel que nos encontramos, queremos decir a nuestros militantes, combatientes y jefes del Ejército Popular: Esforcémonos más por superar los distintos obstáculos que se  presenten en nuestro diario trabajo; fortalezcamos más la amistad, solidaridad y unidad entre nuestras organizaciones. La orden de ofensiva general contra el enemigo de nuestro pueblo está por darse y en su cumplimiento deberá manifestarse todo nuestro odio contra la injusticia y la explotación.

 A los dirigentes de las organizaciones democráticas y progresistas les decimos: Afiancemos la unidad, única garantía del triunfo de nuestro pueblo y la única posibilidad de nuestras organizaciones para ver plasmadas en la realidad los objetivos por los cuales han luchado desde hace muchos años. La unidad de las fuerzas revolucionarias y las fuerzas democráticas no sólo hará posible la conquista del poder, sino que hará imposible la labor contrarrevolucionaria de la oligarquía y de los fascistas y hará fracasar el intervencionismo imperialista.

 Al pueblo no organizado le decimos que se apreste a incorporarse a la lucha por su liberación a través de todas las formas posibles. Nadie debe quedarse al margen de estas batallas.

 La lucha del pueblo salvadoreño como un caudaloso y vigoroso torrente único, avanza en forma irreversible hacia su liberación definitiva.

 Unidos para combatir hasta la victoria final

Dirección Revolucionaria Unificada -DRU.

Organizaciones Integrantes de la DRU-PM

Partido Comunista de El Salvador  PCS

Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Marti’ FPL

Ejército Revolucionario del Pueblo ERP

 San Salvador, septiembre de 1980.

  1.  Anexo 10      

Comunicado de la Resistencia Nacional (RN).

 De la Resistencia Nacional R.N. al pueblo salvadoreño y todos los pueblos del mundo:

 El viernes 12 de septiembre de 1980 circuló en nuestro país y en el extranjero un comunicado firmado por las organizaciones hermanas FPL, PC y el ERP en el que, aparte de algunas consideraciones, se anuncia el ‘‘hecho penoso y lamentable’ del ‘retiro voluntario’’ de la RN de las filas de la DRU Al mismo tiempo, se desató una ola de rumores sobre una supuesta “expulsión’’ de la RN y el FAPU tanto de la DRU como de la CRM y el FDR, junto a otros rumores y calumnias que preferimos no repetir ni mucho menos responder.

 El proceso revolucionario salvadoreño ha llegado a un punto tal, que una división en el seno de su dirigencia amenaza con prolongar los sufrimientos del pueblo antes de alcanzar su liberación definitiva que cada día está más cerca, Y, si algo queremos recalcar es que nuestra organización RN, no considera en absoluto a las organizaciones hermanas PC, FPL y ERP como sus enemigos.

 Por eso es que a la campaña de calumnias y acusaciones gratuitas preferimos responder con la fuerza de los argumentos. Esa, creemos, es la única posición verdaderamente revolucionaria y unitaria. Como siempre, dejarnos que sea la historia y la práctica quienes demuestren quién tiene la razón.

 1. Sobre la necesidad de la construcción del Partido Único del Proletariado Salvadoreño

El documento en mención pretende presentar como causa de nuestro retiro una cuestión de procedimiento en la toma de decisiones. Como si la razón fundamental estuviera en que nosotros no aceptamos la sujeción de la minoría a la mayoría.

 ¡ Triste ejemplo daríamos no sólo a nuestro Pueblo si no a los pueblos del mundo, si los revolucionarios salvadoreños no pudiéramos ponernos de acuerdo en una simple cuestión de procedimiento! Por otro lado, esa afirmación no es en absoluto compatible con el resto del documento ¿cómo explicar, entonces, que junto a esa supuesta causa de rompimiento se nos lancen acusaciones de “aventureros y hasta golpistas, individualistas y hegemonistas”? Indudablemente, hay una razón profunda en las divergencias que los compañeros de las FPL, PC y ERP han preferido obviar.

Nosotros, en cambio, intentaremos hacer un relato casi cronológico de la verdadera causa de las diferencias que se ha pretendido inflar en el mencionado documento.

Nos remitimos a una reunión realizada en los días 26 y 27 de julio del presente año en la que estuvieron presente nuestra DINE  y los organismos de dirección intermedia de la R.N. Como se sabe, en los Partidos del Proletariado ya constituidos a este organismo se le conoce como Comité Central pero nosotros, modestamente, lo llamamos Dirección Ampliada.

 Esta reunión de nuestra Dirección Ampliada (D.A.) tocó, entre otros puntos, el problema de la Dirección Revolucionaria Unificada llegando a las siguientes conclusiones:

1. La D.R.U. tal como se encuentra al momento de la reunión, es en realidad una coordinadora de organizaciones político-militares. Prueba de ella es no solo la falta de acciones militares y políticas realmente conjuntas sino la negativa rotunda de una de las organizaciones componentes a abrir sus estructuras para construir organismos de dirección y de base realmente unificados.

2. La construcción del Partido Único del Proletariado Salvadoreño es una necesidad urgente si se quiere acelerar el proceso revolucionario.

 Estas fueron conclusiones del organismo D.A. que se dieron  a conocer a las bases en un documento que comenzó a circula a principios de septiembre. es, por tanto, una simple falsedad afirmar que esa posición obedece a “decisiones tomadas por algunos dirigentes” de la R.N.

 Lo que realmente sucedió es que esa posición planteada por la Resistencia Nacional ratificada por su D.A. y conocida por sus bases, se enfrento a las posiciones sustentadas por otra organización hermana y que podernos resumir así:

 1.- No es el momento de abrir las estructuras de ninguna organización ni mucho menos de fundirlas en organismos únicos.

2.- Cada organización seguirá existiendo con sus propias estructuras, sus publicaciones propias, etc.

3,- Para conducir las acciones unitarias, es en la cúpula (la DRU), en donde deben tomarse las decisiones adoptando el principio leninista de sujeción de la minoría a la mayoría.

 Evidentemente, las posiciones eran encontradas y sólo podían conducir a un impasse. Nuestra organización, en todo momento, pugnó por la aceleración en la construcción del Partido Único del Proletariado y seguirá pugnando por ello. Lo que a todas luces es inadmisible, lo dijimos una y mil veces, es pretender aplicar un criterio leninista de organización a una coordinadora de organizaciones en las que cada organización componente sigue existiendo individualmente y en una situación que agudiza las contradicciones al subsistir las condiciones para el competitivismo y el hegemonismo.

 Por eso la contra-propuesta de nuestra organización fue y sigue siendo: construyamos el partido único del proletariado  y entonces sí podremos aplicar no sólo uno sino todos los principios leninistas de organización.

De todo esto que afirmamos hay actas escritas y firmadas por los delegados ante la DRU.

 2.- Sobre el momento en que apareció el mencionado documento

 El comunicado de los compañeros de las FPL, el PC y ERP, salió a luz en momentos en que se discutía, en una reunión ampliada de la DRU, las dos propuestas antes esbozadas. Podemos decir, pues, que su publicación fue precipitada.

 Conscientes de que el momento de la lucha de clases exige la más absoluta claridad  e cuanto a la ubicación del verdadero enemigo de clase, nosotros intentamos en todo caso evitar que el conflicto saliera  a luz para evitar el divisionismo que solo favorece al enemigo común. La publicación del mencionado documento, pues, es absolutamente anti-unitaria.

 Las posiciones sustentadas por nuestros delegados ante la DRU son el fruto de discusiones serias y responsables en el organismo de Dirección Ampliada antes mencionado. Por tanto, que en el documento de las FPL, PC y ERP, se afirme que es posición de “algunos dirigentes” no solo es una falsedad de punta apunta sino que es un intento inútil de provocar divisiones en el seno de la Resistencia Nacional y sus organismos de base.

 El lenguaje que se utiliza en el documento tantas veces citado nos recuerda épocas que ya creíamos superadas y revela, en los hechos, quiénes son los que de veras luchamos por la unidad del pueblo y sus organizaciones.

 Por otra parte, consideramos necesario informar que, para la constitución de la Dirección Revolucionaria Unificada DRU se aprobó u documento inicial que normaba el funcionamiento de dicho organismo. En ese documento se estatuía con absoluta claridad que las decisiones se tomarían por unanimidad (consenso): que una organización hermana, en el  mes de julio, pretendiera revocar el mencionado acuerdo para imponer otro, solo podía conducir a un desgaste y a un impasse en las discusiones.  

 Todos estos hechos, que los compañeros de la antigua DRU conocían en todo detalle, fueron a todas luces tergiversados en el documento que mencionamos. Eso nos hizo dudar el principio sobre la autenticidad del documento, pues no podíamos entender como es posible que, en nombre de la “unidad” se lance un ataque tan artero y calumnioso en contra nuestra. tan cierto es esto, que la misma CRM tuvo que aclarar una noticia que algunos de sus miembros hicieron circular el viernes 12.

 Al fina, hemos preferido creer que nos encontramos en un momento de real encrucijada en el proceso unitario de cual ya tenemos antecedentes históricos. En momento similares,  organizaciones hermanas, han impulsado verdaderos actos de piratería robándose el nombre de organizaciones gremiales y hasta de algunos comités ecuménicos; hoy estaríamos presenciando un supremo esfuerzo en el que los nombre de la DRU, CRM y hasta del FDR pasarían a propiedad de una organización  que se aprovecha de la debilidad orgánica de unos y de la poca iniciativa y claridad política de otros. eso, en política, se llama hegemonismo. Y si de veras asistimos a un hecho como el que denunciamos, podríamos calificarlo como un acto magistral y hasta genial de astucia política; pero los calificativos que si no podríamos darle en absoluto son los de revolucionario, unitario y proletario.

 La experiencia histórica demuestra que hechos similares sólo han servido para crear confusión, división y estancamiento en las luchas populares; y si antes, los afectados fueron determinados gremios y comités, hoy se estaría cometiendo un claro delito en el cual el directamente afectado sería el pueblo salvadoreño en su conjunto. Ante esta situación, por supuesto, la Resistencia Nacional no puede permanecer indiferente.

 3. El pueblo salvadoreño marcha hacia la victoria

 Al momento de dar a conocer este documento, esperamos que la reunión de la DRU haya llegado a una conclusión definitiva en el problema que nos ocupa. Estamos firmemente convencidos que sólo construyendo el Partido Único del Proletariado avanzaremos en el proceso más rápidamente; pero también sabemos que, si el momento no permite su construcción, esto será consecuencia de la incapacidad de los dirigentes de la Revolución y no del pueblo salvadoreño, que empuña las armas con heroísmo y decisión para derrotar al enemigo común.  La Resistencia Nacional, en este caso, continuara dando su aporte al proceso revolucionario que ya ha sido abonado con la sangre de Lil Milagro Ramírez, Roque Dalton, Armando Arteaga, Carlos Arias, Raúl Hernández, Alberto Cárcamo, Mercedes Recinos, Oscar Armando Interiano y tantos héroes y mártires caídos ante la metralla enemiga junto a anónimos hijos del pueblo que han entregado generosamente su sangre en aras de la construcción de una nueva sociedad.

 Al pueblo salvadoreño ya nadie lo detiene. Los días de la victoria estáis cada vez más cerca. Y la Resistencia Nacional, con convicción revolucionaria y la confianza en el poder de las masas trabajadoras salvadoreñas, reafirma su voluntad de  acompañar a este pueblo heroico en la toma del poder.

 Lucha armada hoy, socialismo mañana  por un gobierno democrático y revolucionario.

 Dirección Nacional Ejecutiva de la Resistencia Nacional Comandancia General de las F.A.R.N.

15 de septiembre de 1980

11. Anexo 11   

COMUNICADO DE LA RN-FARN SALUDANDO LA FORMACION DEL FMLN

La Dirección Ampliada (Comité Central) de la Resistencia Nacional, constituida por la Dirección Nacional Ejecutiva (DINE) y los responsables de organismos de Dirección Intermedia Política Militar, así como el Estado Mayor Adjunto a la DINE, reunida en algún lugar de El Salvador el día domingo 19 de octubre de 1980,

 Considerando:

 1. Que la profunda crisis del capitalismo dependiente en nuestro país junto al descalabro del modelo oligárquico- imperialista que se pretendió imponer en enero de este año, y el arrollador avance del movimiento revolucionario y democrático con miles de combatientes que empuñan las armas por la construcción de una nueva sociedad configuran para El Salvador una situación revolucionaria.

 2. Que el pueblo salvadoreño tiene ya el modelo de gobierno por el cual empuña las armas, y que está plasmado en la Plataforma Programática del Gobierno Democrático Revolucionario del F.D.R.

 3. Que la solidaridad internacional con el pueblo salvadoreño ha crecido enormemente, aislando a la Junta terrorista demo-cristiana profundizando así la crisis burgués- imperialista.

 4. Que para derrotar definitivamente al enemigo de clase es urgente la más férrea unidad del pueblo y sus organizaciones.

 5. Que la máxima expresión de la unidad revolucionaria es el Partido Único del Proletariado para la construcción del cual ya están dadas las condiciones históricas; pero que todos los revolucionarios debemos luchar para que maduren las condiciones políticas para su construcción, en todo un proceso.

 6. Que la construcción, de parte de los compañeros de las F.P.L., el P.C.S. y el E.R.P., del Frente “Farabundo Martí” de Liberación Nacional, es realmente un salto de calidad hacia la constitución del Partido Único del Proletariado, pues sienta las bases mínimas para iniciar este nuevo proceso de unidad.

 7. Que el retiro de nuestro delegado ante la antigua Dirección Revolucionaria Unificada D.R.U., de una de las sesiones de agosto de este año fue un paso equivocado, un error táctico que puede acarrear funestas consecuencias estratégicas.

8. Que la reciente coyuntura de división de la D.R.U. mostró las debilidades que el movimiento revolucionario en su conjunto debe superar para hacer menos doloroso el tránsito hacia la nueva sociedad.

 Concluye en forma unánime:

 1. Reafirma su respaldo a todo lo actuado por la DINE, en lo que respecta a este problema y en las últimas semanas.

2. Es tarea prioritaria y urgente que la DINE dé los pasos para el reintegro inmediato al nuevo esquema unitario, plasmado en el Frente “Farabundo Martí” de Liberación Nacional, de la RN y las FARN.

3. Reafirma su más profunda confianza en la capacidad de las masas populares salvadoreñas para derrotar a un enemigo despiadado y cruel, pero en la más profunda crisis y decadencia.

 “Unidos para combatir hasta la victoria final.”

 “¡Revolución o muerte! ¡ Venceremos!”

“Lucha armada hoy, socialismo mañana.”

 Dirección Ampliada de la RN * FARN.

12. Anexo 12  

COMUNICADO DE LA DRU-PM ANUNCIANDO EL REINGRESO DE LA RESISTENCIA NACIONAL* FARN AL SENO DEL FMLN

 La Dirección Revolucionaria Unificada (DRU) del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tiene la satisfacción de informar al pueblo salvadoreño, a nuestros amigos del país y de otros países, el retorno a sus filas de la organización hermana Resistencia Nacional-FARN luego de un proceso de discusiones alrededor de los asuntos que motivaron su retiro a la altura del mes de agosto del año en curso.

 Dicha discusión, realizada en un ambiente camaraderil y de gran fervor revolucionario, tuvo como base el análisis de la conducta de todas las organizaciones del FMLN desde el surgimiento de la Coordinadora Político Militar en diciembre de 1979 hasta los días actuales, en torno a la unidad revolucionaria y al impulso del proyecto político contenido en la Plataforma Programática del Gobierno Democrático Revolucionario.

De ese modo se arribó a conclusiones coincidentes en la apreciación de los distintos momentos ocurridos en todo el período analizado, así como se sacaron enseñanzas muy valiosas que vendrán a fortalecer la capacidad de la Dirección Revolucionaria Unificada.

 Las conclusiones más importantes fueron las siguientes:

1. Reafirmar la plena validez de los documentos del 22 de mayo de 1980, en los que se decidió integrar la Dirección Revolucionaria Unificada con las organizaciones político-militares: Fuerzas Populares de Liberación –FPL- “Farabundo Martí”, Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Partido Comunista de El Salvador (PCS) y Resistencia Nacional (RN), que son la base para el sucesivo desarrollo de la unidad y de la lucha revolucionaria de nuestro pueblo.

 2. Reafirmar la existencia de una sola Dirección Revolucionaria Unificada, una sola estrategia y táctica político militar, una sola línea internacional del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

 3. Considerar como un importante avance en el proceso de unidad de las fuerzas revolucionarias el surgimiento del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, y la adopción por éste de las normas del centralismo democrático y la toma de decisiones mediante la votación por mayoría y las demás medidas que consolidan su estructura y funcionamiento; normas que todas las organizaciones miembros del FMLN reconocen y se comprometen a cumplir y hacer cumplir.

 4. Contribuir al mejoramiento de la capacidad de dirección político militar de la DRU, mediante el aporte de todas las organizaciones miembros del FMLN con los recursos e información de que dispongan individualmente.

 5. Emprender medidas ideológicas y organizativas encaminadas a profundizar la unidad, fortalecer la confianza entre los dirigentes y miembros de las organizaciones y ensanchar la base de coincidencias ideológico-política del FMLN.

 En la discusión procesada entre la DRU y la dirigencia de la Resistencia Nacional, se puso de manifiesto que las discrepancias surgidas no pueden desligarse de los orígenes de todas las organizaciones político-militares, en la que cada uno ha hecho su propia experiencia y ha sacado de ella conclusiones diversas; de la composición social y de la forma en que han asimilado la teoría revolucionaria, por lo que es necesario dar paso a una política constante de discusión y crítica fraternal, a fin de conseguir, cada vez más,  mayores coincidencias ideológicas y políticas.

 La Dirección de la Resistencia Nacional –FARN reconoció el grave error cometido, dando un apreciable aporte en la superación de las discrepancias surgidas en el seno de la DRU. Su actitud autocrítica se extendió hasta la valoración de su actuación como organización en el período analizado.

Ese acto de madurez y responsabilidad revolucionaria de los compañeros de la Resistencia Nacional –FARN es una notable contribución a la elevación de la calidad de la Dirección Revolucionaria Unificada y al proceso de unidad del pueblo, así como también un aporte valioso al impulso de la lucha de éste hacia su liberación definitiva, que las demás organizaciones político militares reconocemos meritoriamente.

 En este marco la superación de este capítulo, dentro de la unidad revolucionaria, debe ser visto como un notable paso que agiganta la capacidad de conducción de la Dirección Revolucionaria Unificada, así como un real avance de la lucha de nuestro pueblo por sacudirse el yugo opresor oligárquico-imperialista y por construir un régimen democrático revolucionario, que traiga la paz, el bienestar y asegure la justicia social.

Este mero avance en el proceso de unidad revolucionaria, constituye sin duda un revés al imperialismo y la reacción nacional que se habían hecho ilusiones con la posibilidad de aprovechar nuestras diferencias y dividirnos.

 Al informar de este trascendental paso de reincorporación de la Resistencia Nacional -FARN a la DRU, llamamos a redoblar la lucha de nuestros militantes y combatientes que cohesionan las filas del FMLN y estrechar más la amistad y unidad de combate entre nuestras organizaciones y fuerzas armadas revolucionarias. A las fuerzas democráticas y progresistas del país les decimos que hemos cumplido con ellos el compromiso de fortalecer nuestra unidad revolucionaria; a los amigos del exterior les reafirmamos nuestra vocación unitaria y nuestro reconocimiento a su valiosa solidaridad, al pueblo salvadoreño le decimos que somos conscientes de nuestra responsabilidad de conducirlo hasta el triunfo definitivo y por ello hemos avanzado profundizando y consolidando la unidad del FMLN.

Con la confianza puesta en la segura victoria del pueblo salvadoreño sobre sus opresores, exclamamos:

“Unidos para combatir hasta la victoria final”

¡Revolución o muerte! ¡Venceremos!

 II Pleno de la Dirección Revolucionaria Unificada del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN Reunido el 3 de noviembre de 1980.

13. Anexo 13 

COMUNICADO DE LA DIRECCION REVOLUCIONARIA UNIFICADA (DRU-PM) ANUNCIANDO LA FORMACION DEL FRENTE FARABUNDO MARTI PARA LA LIBERACION NACIONAL (FMLN)

 Con gran entusiasmo revolucionario, la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), integrada en estos momentos por las organizaciones Partido Comunista de El Salvador (PCS), Fuerzas Populares de Liberación (FPL) “Farabundo Martí” y Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), anuncia a los trabajadores y demás sectores revolucionarios y democráticos, los trascendentales pasos de consolidación y cohesión política, militar y orgánica de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), que como órgano superior de dirección unificada del proceso revolucionario de nuestro pueblo, han sido tomados recientemente.

 La formación y el fortalecimiento de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), es una conquista histórica de la lucha revolucionaria de nuestro heroico pueblo, que para emprender las batallas decisivas por su liberación definitiva, necesitaba contar con el órgano superior de

decisiones y dirección única estratégica y táctica, política y militar, sin el cual no le sería posible emprender con eficacia y éxito el esfuerzo global hacia el triunfo definitivo de la Revolución Popular.

 Por ello, los actuales pasos de avance en el desarrollo de la cohesión unitaria de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), los avances en la estructura y funcionamiento unitario, representan pasos trascendentales hacia la victoria final de nuestro pueblo.

 A continuación damos a conocer algunos de los acuerdos más importantes:

-Paso de excepcional importancia, después de la formación de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), ha sido el haber dotado a ésta de la capacidad y mecanismos necesarios para tomar las decisiones estratégicas para dirigir la guerra revolucionaria, al adoptar el Centralismo Democrático como la base de su funcionamiento y la toma de decisiones por mayoría.

—Otro paso de gran importancia ha sido la nominación del conjunto de organizaciones político-militares integrantes de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), con el nombre de:

 Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional

 Cuyas siglas son FMLN; siendo la DRU-PM, la dirección político militar del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El símbolo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), será la personalidad del inmortal dirigente revolucionario del pueblo salvadoreño, Agustín Farabundo Martí, cuya figura irá acompañada en el logo oficial con dos fusiles en dinámica conjunción.

—De esta misma manera se reafirmó como lema oficial del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la frase: “Unidos para combatir hasta victoria final”, que se complementará con la consigna ¡Revolución o muerte! ¡Venceremos!

—La bandera del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), será de color rojo con una estrella de color blanco en el ángulo superior izquierdo y las siglas FMLN, también en color blanco, en el centro de la bandera.

—Comunicamos también que en breve circulará el órgano propagandístico unificado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional; esta publicación llevará el nombre: “Venceremos”.

Y como pasos vitales para la consolidación y avance del proceso unitario, informamos a nuestro pueblo que están ya constituidas las Comisiones Conjuntas de Propaganda y de Relaciones, que son organismos auxiliares de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM). En ese mismo sentido, en el terreno militar se encuentra formado y trabajando aceleradamente nuestro Estado Mayor General Conjunto, con sus organismos de apoyo, las secciones conjuntas de Operaciones, Información, Logística y Comunicaciones.

 -Como parte de este proceso acelerado de unidad, están ya constituidos nuestros Estados Mayores Conjuntos de cada uno de los cuatro grandes frentes de guerra.

-Estos frentes de guerra fueron nominados por acuerdo de la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), de la siguiente manera:

—Frente Central “Modesto Ramírez”, en honor a este abnegado dirigente revolucionario que pertenece a la heroica generación de luchadores del pueblo que desde la gesta de 1932 se mantuvo en pie de lucha hasta el último día de su vida.

—Frente Occidental “Feliciano Ama”, en honor al líder indígena que muriera asesinado por la dictadura Martinista en la Insurrección Popular de 1932.

—Frente Para Central “Anastasio Aquino”, en honor a ese heroico y bravo líder indígena que encabezó las más significativas luchas de nuestro pueblo en el siglo pasado.

—Frente Oriental “Francisco Sánchez”, en honor a otro de los heroicos dirigentes populares que encabezaron las fuerzas del pueblo en la Insurrección de 1932.

Las organizaciones Partido Comunista de El Salvador (PCS), Fuerzas Populares de Liberación (FPL) “Farabundo Martí”, y Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que en este momento integramos la Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar (DRU-PM), al pasar a unirnos bajo un solo nombre, una sola bandera, una sola consigna, una sola publicación propagandística central, y dar los pasos orgánicos estratégicos para llevar adelante el plan único de lucha político-militar de nuestro pueblo, estamos contribuyendo a elevar la mística unitaria de nuestros militantes y a elevar también la moral combativa de nuestro pueblo, que tan ansioso ha esperado y luchado por la unificación de su vanguardia.

 De ahora en adelante, todo el accionar combativo político y militar de nuestras fuerzas, se calzará con el firme sello de la unidad, bajo el nombre de “Frente Farabundo Martí” para la Liberación Nacional (FMLN).

Hemos tomado para nuestro nombre la figura inmortal de Agustín Farabundo Martí, porque consideramos que este preclaro y visionario dirigente, sintetiza el carácter y el contenido de la heroica lucha de nuestro pueblo.

 La figura de Martí, héroe popular asesinado por la dictadura militar martinista en 1932, resurge ahora vigoroso en la poderosa y heroica unidad de las fuerzas de nuestro pueblo, que durante 50 años ha venido luchando contra la opresión y el despotismo de las dictaduras militares instrumentos del imperialismo norteamericano.

 Al tomar los nombres de Farabundo Martí, Feliciano Ama, Francisco Sánchez, Modesto Ramírez y Anastasio Aquino, buscamos inmortalizarlos en la gloriosa gesta que ahora libra nuestro pueblo, y de esta manera darle continuidad victoriosa a ese pasado heroico de lucha popular en nuestra patria.

 De esta manera, mientras el régimen genocida, apuntalado por el imperialismo yankee, se convulsiona en los estertores de una crisis total e irreversible y se debate en profundas contradicciones internas, nuestro pueblo fortalece sus diversas instancias de unidad, concentrando sus fuerzas hacia las batallas decisivas por su liberación definitiva y por la formación del Gobierno Democrático Revolucionario.

 En este contexto, el camino de la unidad es irreversible y cualquier dificultad que el proceso unitario, que es un proceso múltiple y complejo, se le presente, será superado totalmente por la voluntad, la conciencia y el esfuerzo unitario de nuestro heroico pueblo, que no se detendrá hasta alcanzar la victoria definitiva de su revolución y conquistar el derecho de ejercer su autodeterminación y construir su futuro independiente, revolucionario, democrático, de progreso y bienestar para las inmensas mayorías, hoy explotadas y oprimidas.

Unidos para combatir hasta la victoria final

 ¡Revolución o muerte! ¡Venceremos!

 Dirección Revolucionaria Unificada Político Militar del Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN).

 El Salvador, C. A., 10 de octubre de 1980

14. Anexo 14 

Comunicado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN sobre asesinato de Comité Ejecutivo del FDR

El día jueves 27 de noviembre, fueron capturados y asesinados los compañeros Enrique Álvarez Córdova, Presidente del Frente Democrático Revolucionario, junto con Juan Chacón, Manuel Franco, Enrique Escobar Barrera, Humberto Mendoza y Doroteo Hernández, todos ellos miembros de su Comité Ejecutivo. La captura fue realizada tal como lo informaron la mayoría de medios de prensa, por fuerzas combinadas de los cuerpos de seguridad, que tendieron un dispositivo en toda la zona mientras agentes de la Policía de Hacienda los apresaban en el interior del Colegio Externado San José, de San Salvador. Cumpliendo un plan bien coordinado, la Junta Militar Democristiana se apresuró a desmentir la captura presentando el hecho como un “secuestro” y pidió cínicamente “respeto a las vidas e integridad física” de estas personas mientras ellas eran cobardemente asesinadas.

Esta es una agresión y una provocación canallesca contra el pueblo salvadoreño, fruto de la desesperación por el fracaso de una política criminal que no ha logrado, ni logrará doblegarlo, ni arrodillarlo.

Durante las últimas semanas la Fuerza Armada y sus bandas para-militares han acrecentado la matanza y destrucción de viviendas de la población civil en extensas zonas rurales y los sanguinarios cateos en las ciudades, poblaciones y caseríos enteros han sido asolados, decenas de miles de familias mutiladas de sus seres queridos y de sus propiedades, han sido obligadas a buscar refugio en otros lugares del país o del exterior.

Mientras tanto, la Junta Militar Democristiana, pretendiendo encubrir con un manto limpio sus fechorías fascistas, se proclama insistentemente partidaria de la “paz y el diálogo”. Es el mismo cinismo mafioso aprendido de sus amos los imperialistas yankis, que han empleado en todas sus brutales e inútiles guerras contra los pueblos como pudo verse en Viet Nam.

El “Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional” –FMLN-, integrado por las Fuerzas Populares de Liberación –FPL-, Ejército Revolucionario del Pueblo-ERP-, el Partido Comunista Salvadoreño –PCS- y la Resistencia Nacional –RN-, se dirige al pueblo salvadoreño, especialmente a sus grandes mayorías trabajadoras de las ciudades y campo, para decirle: la paz únicamente puede alcanzarse derrocando a este régimen genocida, echando del poder a los asesinos armados, entrenados y sostenidos por los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela y por los peores explotadores que han sembrado la miseria y el hambre en nuestro país.

Para eso combatimos encabezando y conduciendo la heroica rebeldía popular; decenas de miles de jóvenes, adultos, hombres y mujeres se han levantado para empuñar las armas, decenas de miles más colaboran activamente, apoyando en toda forma a estas filas delanteras y cientos de miles de patriotas nos respaldan moralmente, dispuestos también a alzarse en lucha.

La hora de las grandes batallas decisivas, en las que habrá un sitio de combate para cada uno y para todos los patriotas, se está acercando a pasos agigantados. Por eso se desesperan y se dividen los asesinos que están en el poder y se lanzan a cometer los más horrendos crímenes. Por eso preparan golpes de Estado de Vides Casanova contra Abdul Gutiérrez y de Carranza y García contra todos, mientras Duarte se dispone a acompañar al ganador.

En estos momentos nuestras fuerzas preparan y aumentan sus armas, estructuran sus unidades militares estratégicas en diferentes lugares del país, afinan sus planes de lucha, intensifican su comunicación con el pueblo, preparándolo a incorporarse a las acciones decisivas.

Todos los salvadoreños verdaderamente patriotas que aman la paz, la libertad y la independencia, que aspiramos a una sociedad justa debemos disponemos a ocupar un lugar de combate en esas batallas decisivas.

El brutal asesinato de los queridos, valientes y talentosos dirigentes del Frente Democrático Revolucionario aunque muy doloroso, no detiene, sino que hace más resuelta esta marcha hacia la victoria del pueblo salvadoreño.

La única alternativa de solución para la crisis nacional, es la instauración del Gobierno Democrático Revolucionario, postulado por estos dirigentes. Ese gobierno estará integrado y sustentado por las clases trabajadoras de la ciudad y del campo, las capas medias, los elementos y agrupamientos patrióticos del ejército, los religiosos católicos y protestantes comprometidos con el pueblo y los sectores de la empresa privada que estén dispuestos a contribuir a la reconstrucción del país y a la reorganización de la sociedad para hacerla justa y perdurablemente pacífica..

Estas son las fuerzas más valiosas de nuestra nación, las que representan verdaderamente su ser y su futuro. Las fuerzas que ahora oprimen al pueblo salvadoreño, son el futuro peor de la historia nacional y representan el pasado oprobioso de medio siglo de dictadura asesina que hay que dejar atrás definitivamente.

Nosotros que hemos tenido que recurrir a la guerra, para conquistar una paz duradera, estamos abiertos y plenamente dispuestos a escuchar las opiniones de todas las personas, organizaciones o instituciones que aspiran al logro de esta meta de paz, libertad, independencia y justicia social, aunque no estén ellas afiliadas al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional o al Frente Democrático Revolucionario. Respetamos sus ideas y opiniones, la conducta política del Gobierno Democrático Revolucionario buscará ser la síntesis de las variadas ideas, opiniones e intereses de las fuerzas progresistas de la nación y las respetará a todas.

Enrique Álvarez Córdova, Enrique Escobar Barrera, Juan Chacón, Manuel Franco, Humberto Mendoza y Doroteo Hernández, eran elementos representativos destacados de estas fuerzas sociales valiosas a las que pertenece el futuro y no es casual que esta Junta genocida haya bautizado al grupo de agentes de la Policía de Hacienda que escogió para asesinarlos con el nombre de General Maximiliano Hernández Martínez, quien inauguró esta feroz dictadura militar derechista masacrando a más de 30,000 salvadoreños en enero de 1932 y abandonó el poder en 1944, después de imponer otro baño de sangre a nuestro pueblo.

La próxima instauración del Gobierno Democrático Revolucionario no sólo responde a los intereses y anhelos del pueblo salvadoreño, sino que también interpreta las preocupaciones de los gobiernos y fuerzas democráticas y populares de nuestro continente y el mundo entero; frente a los males de la Junta genocida, que se encuentra totalmente desacreditada, puesto que pertenece al grupo de gobiernos más asesinos, más cínicos y torturadores de este continente.

Durante muchos años hemos construido, con incontables sacrificios y sufrimientos, las columnas de combatientes de vanguardia, forjados en dura y heroica lucha que constituyen nuestras organizaciones y están listas hoy para encabezar, dar organización y eficacia a las batallas decisivas del pueblo salvadoreño por su definitiva y verdadera liberación.

Nuestra orden general para los militares revolucionarios y nuestro llamamiento a todo el pueblo es:

¡Todos a prepararnos para las batallas decisivas!

Enrique Álvarez Córdova, Enrique Escobar Barrera, Juan Chacón, Manuel Franco, Humberto Mendoza y Doroteo Hernández, ejemplares patriotas, demócratas y revolucionarios auténticos, vuestras vidas como las de tantos otros miles de heroicos luchadores no han sido en vano.

Todos puestos en pie, listos y unidos para combatir hasta la victoria final, les decimos:

¡Presentes!

¡Revolución o muerte! ¡venceremos!

Shafikc Jorge Handal             Ferman Cienfuegos

Salvador Cayetano Carpio      Joaquín Villalobos

El Salvador, 28 de noviembre de 1980. 

Secuestro y posteriormente asesinato de los dirigentes del FDR

15. Anexo 15


Comunicado de la DRU anunciando la incorporación del PRTC al FMLN

 El ingreso del PRTC a la Dirección revolucionaria Unificada, DRU, es la coronación de la lucha por la unidad del pueblo salvadoreño y sus organizaciones de vanguardia. Es un triunfo popular, es un paso adelante en la lucha por conquistar el poder para el pueblo, porque refuerza esta lucha, porque consolida estos anhelos del pueblo.

 La superación de la dispersión de organizaciones que antes no podían coordinar acciones, significa un paso adelante en el fortalecimiento del FMLN. Con el ingreso del PRTC. el pueblo salvadoreño tendrá una dirección revolucionaria única, capaz de llevarle hasta la conquista del Gobierno Democrático Revolucionario, (GDR).

 Ha sido difícil, compleja, la lucha por la unidad; desde 1970 el movimiento revolucionario se había mantenido dividido, disperso, concentrado en luchas sectarias, vanguardistas, hegemonistas y divisionistas. Esta tendencia se comienza a superar en diciembre de 1979, cuando se integra una coordinadora revolucionaria (formada por el PCS, FPL, FARN) que permitió dar los primeros pasos en la búsqueda de la coordinación revolucionaria en la acción y a definir objetivos políticos comunes.

Un paso adelante de esta coordinación fue la creación de la Dirección Revolucionaria Unificada, DRU, en mayo de 1980, que son fechas históricas del movimiento revolucionario salvadoreño, porque son los momentos para dar los saltos de unidad, en esta ocasión se integró el ERP y se forma un proyecto superior de coordinación que marcaba plantear la unidad política bajo un sólo proyecto político, una sola línea política y militar. Tuvimos dificultades en los ajustes de definir métodos de trabajo y se dio el impasse con el retiro de las FARN en agosto, situación que fue superada rápidamente al

reingresar a la DRU el 7 de noviembre. De esta forma, la unidad dio un nuevo salto porque se sentaron las bases más profundas para impulsar la unidad política y militar del Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional, FMLN hasta nuestros días. Reflejo de ello, es que el ingreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos de El Salvador, PRTC, a las filas del FMLN, es un paso maduro para fortalecerla lucha revolucionaria para derrocar la dictadura e instalar un Gobierno Democrático Revolucionario.

 Este ingreso multiplicara el poderío popular, permitirá a los revolucionarios trabajar en una sola dirección contra el enemigo común, nos permitirá coordinar mejor nuestras acciones y pasos, porque fortalece los avances del FMLN.

Para nuestro pueblo, será una noticia importante saber que los revolucionarios estamos en una sola trinchera  preparando las batallas decisivas. Derrotamos los intentos divisionistas de nuestros enemigos. La unidad nos hace fuertes a cada una de las organizaciones del FMLN. Y nos permite dar pasos firmes hacia la lucha por la conquista del poder en estos momentos decisivos.

 El ingreso de los compañeros del PRTC, demuestra que avanzamos y que el pueblo unido es una  garantía del triunfo que se avecina.

¡Unidos para combatir hasta la victoria final!

 Pleno de la Dirección revolucionaria Unificada, DRU

 5 de diciembre de 1980


16. Anexo 16  

Comunicado de la DRU del FMLN Sobre la Situación Nacional.

En los últimos días se han sucedido acontecimientos que muestran ante el mundo la bancarrota de la Junta Militar

Demo-Cristiana y su siniestra fórmula “matanzas y reformas”. Los asesinatos colectivos de los dirigentes del FDR y de las monjas norteamericanas provocaron el repudio mundial y obligaron incluso al gobierno de los EE.UU. -principal sostén de la Junta- a anunciar una suspensión de su ayuda económica y militar a esta. El paro del transporte, la huelga de los obreros en numerosas fábricas, los enfrentamientos en los barrios de la capital, las acciones armadas revolucionarias en diferentes lugares del país,  manifestaciones de descontento en las propias filas de la tropa,. clases y oficialidad del ejército, la condena de la Junta por la Asamblea General de las Naciones Unidas y también por el Congreso de la Internacional Socialista, recientemente celebrado en Madrid; todos estos han sido los detonadores que precipitaron el estallido de la actual crisis del gobierno, frente a la cual el mando sanguinario de la Fuerza Armada y la criminal dirigencia del PDC,  se han lanzado desesperadamente a buscar una salida que les traiga una estabilidad que ya es imposible.

De común acuerdo, el mando militar fascista y el grupito

demócrata cristiano que encabeza Duarte, se lanzaron a un operativo de reestructuración e la Junta, cuyo primer paso ha sido la maniobra de desplazamiento del Coronel Adolfo Arnoldo Majano, después de fracasar dos veces en su intento de asesinarlo. Tras el desplazamiento de majano se proponen limpiar de las filas militares a todos los oficiales que no comparten el camino de la matanza pretenden dar de baja a unos y asesinar a otros, como ya lo hicieron con el Capitán Molina Panameño. para esta arremetida contra los oficiales honestos se valen de la remarcada acusación de que son “comunistas” la misma con la que llegarona  a asesinar al Arzobispo oscar Arnulfo Romero y a tantos otros miles de patriotas, nueve mil, solo este año.

La verdad es que el “delito” de esos militares ha sido buscar una solución sin matanza a la crisis nacional,  aunque el espíritu de cuerpo de la Institución les ha dificultado llegar a la conclusión ineludible de que la paz sólo puede alcanzarse derrocando a lo fascistas, lanzándolos fuera de las filas militares y del gobierno. Para los fascistas, en cambio, no existen escrúpulos ni siquiera para asesinar a sus compañeros.

Duarte, comprometido hasta la médula de los huesos con los fascistas y sus métodos sanguinarios, quiere a toda costa ser presidente de la República, aunque sea sentado

sobre un montón de cadáveres, por eso, contando con los consejos del ultra-reaccionario demócrata cristiano venezolano y agente de la CIA, Arístides Calvani, ha presentado propuestas para reestructurar a la Junta y recrudecer la ofensiva de opresión. Malvadamente tratará de presentar esta maniobra como  “depuración’’ de la Fuerza Armada y reestructuración de la Junta.

El sentido de tales medidas es, sin embargo, claro: la depuración de los elementos opuestos a la represión y el apoyo a los fascistas.

En el curso de la reunión última de la Directiva Nacional del PDC (domingo 7 de diciembre), quedó en evidencia, por la propia confesión de Morales Ehrlich, pronunciada ante la estupefacción de los concurrentes, que Duarte y su camarilla se encuentran conciente y directamente comprometidos en la represión genocida, hundidos en el fango de la historia, chorreando sangre y lodo por todo su cuerpo, incluida la sangre de Mario Zamora y Melvin Orellana, sus propios compañeros de partido.

Los demócratas cristianos que sigan apoyando a Duarte y a la Junta después de esta confesión, pasan a ser cómplices concientes del genocidio, con todas las consecuencias que de ello se derivan. Los que ahora reaccionen y decidan desligarse de los asesinos, encontraran comprensión en las filas populares.

El FMLN hace un llamado a la Unión Mundial Demócrata Cristiana.

El FMLN hace un llamado a la UMDO y a la ODCA (Organización demócrata Cristiana de América) para que estudien e investiguen la situación salvadoreña por su cuenta y saquen sus propias conclusiones. Los llamamos a que no se dejen engañar por Duarte y Calvani. Las consecuencias de seguir apoyando a la Junta genocida y al sector fascista del ejército son imprevisibles para el prestigio del movimiento demócrata cristiano mundial, ya que lo pone ante la opinión internacional en una posición similar a los que cooperaron con Hitler.

Apoyamos la iniciativa  del FDR y en particular del

MPSC de llevar adelante conversaciones con los partidos Demócrata Cristianos de Europa y América en busca de claridad y coincidencias constructivas.

El FMLN esta a favor de una salida democrática revolucionaria.

El FDR ha propuesto una serie de medidas tendientes a ampliar el conjunto de las fuerzas nacionales que legítimamente tratan de encontrar una auténtica solución a la crisis nacional basada en los intereses de las grandes mayorías. El FMLN apoya esta oportuna iniciativa, manifiesta su concordancia con la necesidad de dicha aplicación; es en efecto indispensable lograr mediante el diálogo un amplio acuerdo de todas las fuerzas nacionales patrióticas y progresistas, dispuestas a derrocar  la dictadura genocida, nos dirigimos con este llamamiento sobre todos los sectores que no forman parte hoy de la alianza estratégica.

FMLN-FDR estamos a favor de un diálogo en  que participen junto a nosotros la Iglesia católica y las iglesias protestantes, los empresarios privados con visión realista y patriótica, la Unión Popular Democrática (UPD) y cada una de sus organizaciones miembros, los sectores y elementos del ejército con conciencia antifascista y democrática, los profesionales y técnicos que trabajan con el Estado, con la empresa privada o independientemente, los sindicatos independientes, organizaciones culturales, etc.

El FMLN apoya la lucha por la formación de un gobierno que represente a todas las fuerzas progresistas de la nación.

Vivimos un momento político tal que ante la bancarrota

del proyecto imperialista, fascista y demócrata cristiano, no caben las vacilaciones, las indecisiones, o las posturas ilusoriamente neutrales. Es por ello necesario converger hacia la formación de un régimen que verdaderamente solucione la crisis nacional. Este no puede ser otro que el Gobierno Democrático Revolucionario postulado por el FDR, cuya plataforma programática puede sintetizarse en los siete puntos siguientes.

1. El GDR garantizará la soberanía y la independencia nacional, asegurará y defenderá la autodeterminación del pueblo salvadoreño.

2. El GDR garantizará al pueblo salvadoreño la paz, la libertad, el bienestar y el progreso; para lo cual realizará reformas políticas, económicas y sociales que aseguren una justa distribución de la riqueza, el disfrute de la cultura y la salud y el ejercicio efectivo de los derechos democráticos por las mayorías.

3. El GDR aplicará una política internacional de paz y no alineación.

4. En el GDR habrá representación democrática de todos los sectores populares, democráticos y revolucionarios que hayan contribuido activamente al derrocamiento de la dictadura fascista.

5. El GDR creará un ejército de nuevo tipo, integrado por el ejército popular revolucionario y por los agrupamientos, sectores e individuos sanos y patrióticos que hay en la tropa, clases y oficiales del ejército actual.

6. El GDR apoyará a todos aquellos empresarios privados que impulsen el desarrollo económico, aplicando su programa.

7. El GDR garantizará la libertad de creencias y el libre ejercicio de los cultos religiosos.

El gobierno de EE.UU. coopera con los fascistas del alto mando de la Fuerza Armada, dándoles ayuda militar y política; asesoría, entrenamiento en las bases yanquis de Panamá. Lamentablemente esta actitud aleja al gobierno de Estados Unidos de la posibilidad de abrir pláticas con las fuerzas representativas del pueblo salvadoreño. No se puede conversar con quines insisten en la fórmula de la intervención militar  política en nuestro país. Solo la renuncia  a tal procedimiento haría posible algún tipo de diálogo.

El pueblo prepara las batallas decisivas.

El FMLN ha girado instrucciones a todos sus unidades militares y milicianas, a las organizaciones de masas revolucionarias, para que preparen las acciones decisivas. Asimismo, ha ordenado incrementar las acciones armadas en todo el país.

El pueblo y el FMIN preparan la insurrección popular y el impulso de las ofensivas militares contra los sectores fascistas del ejército.

El FMLN llama a la clase obrera y a todos los trabajadores a intensificar los preparativos de la huelga general.

Los mandos militares coordinados, de todos los frentes, han recibido instrucciones para concentrar su potencial de fuego. Todas las unidades militares y milicias deben tomar sus posiciones de combate en los barrios, colonias, cantones, frentes guerrilleros, carreteras, pueblos, etc.

El FMLN esta en disposición de lucha con alta moral combativa y se prepara para las batallas decisivas: espera las ordenes de la DRU, su Comandancia General.

¡¡ Unidos para combatir hasta la victoria final!!

¡¡revolución o muerte!! ¡¡Venceremos!!

Salvador Cayetano Carpio       Schafik Jorge Handal

Joaquín Villalobos                    Roberto Roca

Ferman Cienfuegos

Miembros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional

El Salvador, Centroamérica, 12 de diciembre de 1980

Monumento en la ciudad de Chapúltepec, México con motivo
de la firma de los acuerdos de Paz.
Foto de Elisabeth Elli Dietze Bigeschke

Con esta IV y última entrega del Documento Histórico escrito por el Dr Américo Araujo, miembro del Comité Central y de la Comisión Política del PCS y segundo Comandante al mando de las FAL, queremos los Comités de apoyo y Solidaridad con nuestro pueblo y FMLN Conmemorar este 39 aniversario.

Reiteramos nuestra recomendación a compañeras y compañeros aleer, estudiar, formar círculos de estudio y retomar el espíritu de lucha, fortalecer la convicción en la Victoria de nuestro pueblo y acerar la Unidad revolucionaria en nuestars filas.

Comisión de Comunicaciones del FMLN Suecia

10 de octubre 2019

VENCEREMOS!