El rostro empresarial de Bukele y sus alianzas oscuras

Se hace evidente cada día el verdadero rostro del gobierno de Bukele en relación a su forma de trabajo, sus alianzas y sus principales aliados, que tienen como banderas las viejas ideas de los gobiernos empresariales neoliberales.

La semana inició con la noticia que asumía el nuevo COENA, con Gustavo Lopéz Davidson como fachada de un viejo partido lleno de podredumbre e intereses oscuros en sus entrañas; no es casualidad  que hayan delegado la “conducción” mediática a dicho empresario farmacéutico, propietario de Laboratorios López, y tampoco lo es que en sus primeras declaraciones afirmara la convicción e interés de trabajar de manera responsable con el gobierno del empresario Bukele, para llevar juntos “una agenda de país”.

En la realidad esto se traduce a mantener negocios relacionados a las mismas dinámicas del pasado, donde las principales familias empresariales se repartían el Estado; y así mantenían la rentabilidad y armonía entre esos pocos,  que se enriquecieron en los gobiernos de ARENA a costillas de las arcas públicas.  Ahora este gobierno está poniendo énfasis en buscar el beneplácito y seguridad de los empresarios del país. Esto nada más es una muestra del interés por mantener las alianzas entre dos partidos que nacen de las entrañas del neoloberalismo, las negociaciones que podrían suceder bajo la mesa y sus intereses en común.

Así mismo, y no muy desvinculados de este tema, otros grupos empresariales que no están alineados a la política oficial y son críticos del gobierno de Bukele, son perseguidos; se rumora que esto será en beneficio de un dirigente de Nuevas Ideas que quiere posicionar en el país la franquicia internacional de donas y café, Dunkin’ Donuts, cimentada en países como Guatemala y Honduras.

A este trabajo se le suma la de sus aliados internacionales como los Estados Unidos, que está demostrando, según el gobierno, un gran interés por trabajar en conjunto. La pregunta sería ¿para trabajar qué? Y ¿a cambio de qué?, porque es claro que dentro de los intereses de EE.UU. y del gobierno no está mantener ni trabajar por una política migratoria a favor de nuestro pueblo; es evidente que el gobierno tolera del presidente Trump la actitud de odio y xenofobia hacia los migrantes.

Más bien el interés se refleja en seguir implementando políticas injerencistas que atentan contra la soberanía de los pueblos y llevan de trasfondo la persecución política contra quienes ellos consideran sus adversarios. 

A este juego se presta la misma vieja derecha arenera que con sus alianzas oscuras con el actual gobierno buscan llevar al país a los años en que la persecución política estaba a la orden del día. No es casualidad que, en este contexto y servilismo de favores, la fiscalía salga bien posicionada sobre casos vinculados a corrupción, en el momento que ocurre la llegada de la misión de la ONU que estudia la creación de la CICIES. Que en ese contexto se confirme la “captura” de René Figueroa, exministro de la gestión de Saca. Todo esto no se puede ver aislado de lo que sucede en medio de  alianzas y  “luna de miel” que viven ARENA, instituciones como la FGR y el gobierno de Bukele.

Fuente Colectivo Análisis de la Realidad /Título original «El rostro empresarial del gobierno y sus alianzas oscuras»