Una comisión contra la corrupción creada por corruptos

Análisis crítico de medios de comunicación en El Salvador

Desde hace años, la propuesta de la derecha, tanto de ARENA como ahora de Nuevas Ideas, es crear una comisión internacional contra la corrupción, mediáticamente llamada CICIES, en alusión a la creada en Guatemala y que persiguió delitos vinculados a corrupción en las más altas esferas. Nadie desconoce como los Estados Unidos han intervenido a través de la CICIG en ese país hermano.

En El Salvador, la propuesta está siendo liderada por el Ejecutivo, a través del vicepresidente, que ha expresado estar preparando las condiciones para crearla. Es curioso que Bukele esté diciendo que perseguirá la corrupción mientras su gabinete de ministros y directores de autónomas, incluyendo al propio jefe del Ejecutivo, no hayan declarado en los primeros dos meses sus patrimonios, tal como lo establece la Constitución.

Félix Ulloa es quien está al frente de la creación de la CICIES y es él quien ha estado ligado a Elías Antonio Saca, preso por enriquecimiento ilícito y desviación de más de $300 millones. Además, el Presidente tiene un expediente en la sección de Probidad de la CSJ por dinero no declarado de las empresas familiares en las que estaba involucrado. La CICIES está siendo diseñada por Thelma Aldana, prófuga de la justicia guatemalteca, a quien se le involucra en casos de compra de edificios y creación de plazas fantasmas.

Este equipo es quien pretende hacerse cargo de la persecución del delito de corrupción, función que la Constitución de la República concede únicamente a la Fiscalía General de la República.

Por como se ha venido manejando el gobierno, al parecer pretende crear un organismo paralelo para castigar y perseguir a la oposición, particularmente al FMLN, ya que, como se demostró el jueves 15 de agosto con la no superación del veto presidencial que afectaba el retiro de los maestros, es el único partido opositor que hace frente a las políticas neoliberales que Bukele ha comenzado a lanzar a través del Twiter.

Por ello el presidente no escatima esfuerzos en señalar, difamar y amenazar a los militantes y dirigentes de la izquierda; la cruzada que Bukele ha emprendido es característica fehaciente que detrás de esas medidas está la defensa de los intereses imperialistas estadounidenses y de la oligarquía criolla que se ha sumado a una burguesía árabe que durante años ha fluctuado en la órbita del gran capital salvadoreño, esperando un momento como el actual para saltar a la palestra.

La corrupción de “nuevo tipo” que se inaugura con el periodo presidencial de Bukele, no será perseguida por la CICIES; también dejarán de lado los actos de corrupción probados y confirmados de los gobiernos areneros; esta comisión que no se sabe quien la conducirá, estará hecha a la medida para judicializar a los funcionarios que participaron de los gobiernos entre 2009 y 2019; el mandato es sencillo, criminalizar a la izquierda, tal como se hizo en Brasil, Ecuador y Argentina, donde la derecha regresó al ejecutivo.

Para que la CICIES finalmente pueda ver la luz, después de meses en gestación, deberán darle vida las fracciones de derecha representadas en la Asamblea Legislativa, las cuales no deben olvidar que la gran mayoría de casos de corrupción están ligados a personeros de las corrientes conservadoras y aliados de Bukele, muchos de los cuales ocupan hoy puestos de gobierno.

Por Colectivo de Análisis de Medios