Acerca de Tatu

Se trata de un proyecto Latinoamericano de construcción social, multifacético e integral, comprometido con la formación de un mundo más justo, respetuoso de la soberanía de las naciones y en contra de cualquier tendencia hegemonizadora y excluyente. Hoy los pueblos están sufriendo, oprimidos por la extrema pobreza, la desocupación y el hambre, pero principalmente por un sistema que genera profundas desigualdades. Propuesta Tatu aspira a una concepción de vida equitativa e igualitaria.

Movilizados por el amor hacia todos los seres humanos y con la rebeldía e ideario de los grandes revolucionarios, la organización interviene territorialmente para formar a los pobladores en sujetos de derecho.

Tatu es un nombre en Swhili y fue el seudónimo que utilizó Ernesto “Che” Guevara en el Congo, cuando fue apoyar a los movimientos insurreccionales y a dar batalla contra el colonialismo después de que el presidente Patrice Lumumba fuera asesinado por la CIA para favorecer los intereses de las multinacionales estadounidenses.

Pensamos que así como el “Che” fue capaz de dejar los privilegios que le dio Cuba, tras el triunfo de la Revolución (como un cargo de ministro y comandante), para involucrarse en una misión internacionalista y en una construcción profundamente solidaria con los pueblos que estaban en lucha por su independencia, Propuesta Tatu hace patria, hace humanismo, hace internacionalismo, por medio de la solidaridad y despojados de cualquier espíritu mercantilista.

Esto implica una concepción de vida diferente, más equitativa, honesta y, principalmente, solidaria. Se parte de la salud, con médicos egresados de ELAM, para dar respuesta a una necesidad inmediata, pero se entiende que para llevar adelante un proceso profundo de construcción social hay que educar y formar a la población. Tatu es un proyecto que parte en la provincia de Buenos Aires de Argentina y que hoy, después de mucho esfuerzo y consecuencia, tiene sedes en Santiago del Estero, Chile y Guatemala.

Principios

“Un mundo mejor es posible”; ese otro mundo mejor sólo es posible si se llama Socialismo. Habrá mil formas de construirlo, mil caminos, pero sólo un objetivo, una sola estrategia. Y se materializará en la medida que podamos crear y mantener conscientemente las condiciones para que exista y se desarrolle un ser humano mejor.

Construiremos con las cualidades de los principios, en una visión colectiva de la ética que debe ser un factor de encuentro de los miembros de TATU.

En estos años, nos hemos ganado una legitimidad basada en el ejemplo; esa legitimidad no se obtiene sobre la base del consumo material o el clientelismo, sino sobre la base de las ideas, las convicciones y la Ciencia del ejemplo.

Si queremos ser verdaderos, debemos continuar en un proceso dignificador ininterrumpido que nos permita un proceso emancipatorio.

Son trece años de una tarea rebelde, de construcción de una trinchera que ha subvertido la legalidad burguesa y, junto a la gente, la ha convertido en una legalidad popular, creando una riqueza conceptual metodológica y estilo propio en el abordaje de una realidad concreta, producto de los principios y el compromiso de clase. Hemos intentando ser capaces de captar el drama humano con la razón y los sentimientos, en pos de una conciencia renovadora y la racionalidad de los nuevos tiempos.

Por ello somos Sentimiento y Razón, Ciencia y Conciencia.

Afirmamos que todo lo humano es nuestro, convencidos que abandonar a los humildes, los excluidos, en su batalla contra la inequidad, es una deserción cobarde. Nuestro compromiso brota de la vida, emerge de la realidad histórica, debe ser la realidad histórica presente que aspire a construir otra sociedad, una sociedad más humana, donde otros sean los valores, que podamos llamarla democracia, tan democrática que sea socialismo (al decir de Schafik Handal). Pero que no debe ser calco ni copia, como nos decía Mariátegui, sino Creación Heroica. Y he aquí una misión digna de una generación nueva, sabiendo que debe haber un pueblo encaminado a realizar una labor subjetiva que convierta los propósitos en creación heroica; que el socialismo no se forja por generación espontánea, requiere sujetos reales y actuantes, un ser humano como sujeto creador y portador de la práctica social; un ser socio-históricamente determinado, cuya personalidad no se realiza plenamente, sino cuando sabe ser superior a toda limitación.

Tenemos la facultad de pensar la historia y la facultad de hacerla o crearla, a partir del proceso mismo de la praxis social; un ideal humano engendrado en la realidad social. Por ello afirmamos el papel activo y creador de la conciencia de los hombres y mujeres, tanto en su expresión individual como social, es decir, comprometidos con la tragedia humana.

Por ello, ponemos al ser humano en el centro de las prioridades.

Compartimos con José Martí el objetivo que la salud y la educación son un derecho de las grandes masas y no privilegio de élites. Ello constituye para todos nosotros un principio. Buscamos algo más que las aspiraciones materiales; buscamos la grandeza de la vida creadora, una creación con raíces y propósitos.

LA UTOPÍA REALISTA

Al decir de Nietzche, “Meter la sangre en las ideas”.

La utopía como ideal de la racionalidad humana y social. En las necesidades hechas conciencia, sentimiento y razón, ella reside para subvertir el presente con ímpetu superador. Una utopía, cuando nace de la realidad y anima la creación social hasta identificase con ella, deviene en fuerza propulsora de la historia.

El ser humano sueña, crea y recrea la realidad para realizar su fin, que es al mismo tiempo la realización de su ser esencial; entonces recordamos a Vasconcelos cuando dice : “ Las ideas en sí mismas, separadas de la realidad, son simples quimeras”.

Por ello, insistimos en Sentimiento y Razón, Ciencia y Conciencia y Utopía Realista, como órgano metodológico de lo nuevo que se construye a través de la praxis cuando la utopía deviene en conciencia y hace del pueblo sujeto de su destino, hecho de ciencia, ideal, de saber y de querer, como voluntad colectiva.

Fuente: Resumen Tatu