Mentiras y falta de soluciones del nuevo gobierno en las redes

Bien es sabido que el gobierno anterior dejó un legado de importantes avances en materia económica y social. Ahora, ante la carencia de una estrategia viable y proyección de un quinquenio se ha montado toda una estrategia que persigue apropiarse de los programas exitosos y borrar de la mente de las personas dichos beneficios dejados por el gobierno anterior.

Una de las grandes apuestas del gobierno de Salvador Sánchez Cerén fue el desarrollo de la infraestructura vial, con el desarrollo de puentes y carreteras que tenían carácter estratégico de alto impacto en el país. Esto incluyó la realización de convenios importantes con países hermanos como el firmado con México en el año 2015, que incluyó un préstamo para el desarrollo de infraestructura vial estratégica con fondos Yucatán –BCIE, para la ampliación de la carretera al Puerto La Libertad Tramos II y III, construcción de los puentes General Manuel José Arce, sobre Río Paz, Frontera La Hachadura; y Puente sobre el Río Anguiatú, ambos límites entre El Salvador y Guatemala. Ahora este gobierno quiere hacer alarde de convenios ya establecidos anteriormente con México, un país hermano que siempre ha tenido buenas relaciones con El Salvador. 

El nuevo gobierno, a través del comisionado de la Presidencia de Proyectos Estratégicos dijo en una entrevista que los Gobiernos anteriores “le han dado la espalda al mar”, ignorando así obras importantes que dejó la gestión de Sánchez Cerén, como la moderna carretera al Puerto de La Libertad, la Plaza Marinera en esa ciudad, la renovación del muelle en Puerto El Triunfo, la construcción del puerto de La Unión y la instalación de la empresa atunera del Grupo Calvo.  No se puede tampoco afirmar que esto es por desconocimiento, el funcionario que hacía estas afirmaciones ocupó cargos y posiciones clave en la administración anterior y conocía perfectamente acerca de los avances en ese terreno. 

Una de las apuestas más importantes del gobierno de Sánchez Cerén fue la apuesta de la erradicación de la violencia, a través de la inserción de reos que estaban a punto de cumplir sus condenas, con lo que se buscó descongestionar las cárceles del país, y como parte de un proceso de rehabilitación y reinserción a la sociedad se crearon las granja penitenciarias, donde mujeres y hombres eran incorporados a un programa denominado “Yo Cambio”, programa muy exitoso. El gobierno anterior dejó 3 granjas penitenciarias con más de 2,500 privados de libertad en fase de confianza trabajando en dicha área. Eran un programa encaminado a crear oportunidades de cambio. El nuevo gobierno no está haciendo nada diferente en relación a la propuesta estratégica que realizó el anterior en materia de seguridad ciudadana, bajando los índices de violencia y la incorporación de la policía comunitaria que ayudó en varias comunidades del país a prevenir la violencia.

En materia de política exterior, el principio de no intervencionismo, que asumieron los gobiernos del FMLN tenía como base una política exterior asentada en la obligación del Estado Salvadoreño de abstenerse a intervenir, ya sea directa o indirectamente, en los asuntos internos de otro Estado; esta política guió dos periodos de gobierno basados en el derecho internacional público. En este sentido, en el marco de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la nueva administración a través de la canciller salvadoreña, Alejandra Hill, dio el voto del país para la aprobación de una resolución sobre Venezuela, en un nuevo intervencionismo en los asuntos internos del país sudamericano por el organismo interamericano. La canciller de la República ha dicho que no reconoce el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, cuando, por transparencia, es necesario decir que es un gobierno elegido por la mayoría de los venezolanos y venezolanas, de manera democrática. 

Finalmente mientras el gobierno actual, sigue con el show no existe una propuesta tangible en relación a seguridad, migración, salud, educación y la economía del país.