Conmemoran aniversario de ofensiva Hasta el Tope y Punto

La militancia del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) conmemoró esta semana los 29 años de la ofensiva Hasta el Tope y Punto, dedicada a la mártir sindical Febe Elizabeth Velásquez Ramírez.

En el municipio Tecoluca, San Vicente, el partido de izquierda recordó a los héroes caídos en el épico ataque que forzó una salida negociada a la guerra civil que duró 12 años, lograda con los Acuerdos de Paz en 1992.

En el cementerio La Bermeja viejas y nuevas generaciones del FMLN reiteraron su compromiso de avanzar en las transformaciones sociales por las que se luchó, más allá de una visión convencional de la democracia.

‘Si los pueblos no participan de la riqueza que producen, entonces no hay democracia’, aseguró Carlos ‘El Diablito’ Ruíz al honrar a quienes murieron por el sueño de alcanzar justicia social en El Salvador.

El veterano exguerrillero aseguró que el 11 de noviembre de 1989 le inculcó a los luchadores salvadoreños la fe inquebrantable en la victoria en la construcción del futuro que merece esta nación centroamericana.

‘Honor y gloria a quienes abrieron la ruta de las transformaciones’, concluyó el también secretario de los Veteranos del FMLN, emocionado al recordar a los ‘compas’ que quedaron en el camino.

Hasta el Tope y Punto fue un avance simultáneo de la entonces guerrilla del FMLN sobre las cabeceras departamentales, con énfasis en la zona metropolitana de San Salvador, tras los ataques a las diferentes guarniciones militares.

El detonante de aquella decisión histórica fue el atentado dinamitero perpetrado el 31 de octubre de 1989 que destruyó el local de FENASTRAS en el cual murieron varios de sus miembros, entre ellos la dirigente Febe Elizabeth.

El gobierno ordenó un toque de queda pero los combates prosiguieron y la moral de la soldados decaía, al punto que la Fuerza Aérea bombardeó las zonas ocupadas por el FMLN y forzó un éxodo de los civiles.

El 16 de noviembre un comando del batallón Atlacatl de las Fuerzas Armadas asesinó a varios sacerdotes jesuítas y sus asistentes, entre ellos, el padre Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad centroamericana (UCA).

Poco después, los guerrilleros ocuparon la elitista colonia Escalón e incluso el Hotel Sheraton, donde se encontraba el  secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Joao Baena Soares.

Al final, el Frente obligó al entonces presidente Alfredo Cristiani a negociar una paz que puso fin a casi 12 años de conflicto civil, que dejó más de 75 mil muertos, miles de desaparecidos y una economía rota.