El actual panorama de la seguridad ciudadana resulta indiferente a los que nunca trabajaron por superar este flagelo

Antes de la llegada del primer gobierno del FMLN no era nada alentador hablar de seguridad ciudadana, el país mantenía una tasa de alrededor de 60 homicidios por cada 100 mil.  habitantes. Además, el 20% de la población manifestaba haber sido víctima de algún delito durante los últimos doce meses y el 68% de las personas manifestaba que la inseguridad era el principal problema del país.

El gobierno de Salvador Sánchez Cerén, contempló desde un inicio como una de las principales estrategias, dentro del Plan Quinquenal de Desarrollo, combatir integralmente la violencia y la delincuencia; los resultados son el fruto del compromiso de diferentes instituciones tanto públicas como privadas, así como sectores de la sociedad, que han tenido como objetivo estratégico promover la concentración alrededor de la seguridad ciudadana.

Un claro avance de ese compromiso del gobierno, instituciones y ciudadanía es el trabajo coordinado de la Policía Nacional Civil (PNC) y de los comités municipales de las comunidades el Guajoyo, Miramar, Tecoluca, San Nicolás, en San Vicente, y otras más de Usulután, que ha logrado disminuir el índice delincuencial que afectaba a los habitantes. Uno de los mayores logros es que desde 2015, no se registran homicidios en las zonas. Asimismo, el delito de robo, hurto y portación de armas de fuego, se ha logrado erradicar completamente. Entre las acciones que han generado estos buenos resultados son las charlas de prevención social y reuniones con las comunidades, que realizan los elementos de la PNC.

La granja de Santa Ana, ubicada sobre la carretera que conduce hacia Metapán, se convertirá en unos pocos meses en uno de los recintos más productivos de la historia penitenciaria en El Salvador. Está calificado como el modelo de rehabilitación más equipado de Centroamérica. Este complejo penitenciario albergará alrededor de 5,000 internos del modelo Yo cambio, que estarán clasificados por áreas específicas; la primera serán internos en fase de confianza y semi libertad que ascienden a 2,000 y la segunda, reos de baja peligrosidad, denominado Centro de Detención Menor que llegarán a los 3,000 privados de libertad.

Lo anterior demuestra que El Plan Salvador Seguro ha sido uno de los programas más exitosos para combatir la inseguridad, la delincuencia y el delito. Dentro de los principales componentes ha logrado articular la prevención de la violencia, el control, la persecución del delito; pero además ha incluido la rehabilitación, la inserción social, atención, protección de víctimas; el gobierno ha enfatizado la apuesta al fortalecimiento institucional.

Las medidas extraordinarias son otra de las grandes estrategias y ha dado grandes resultados; por ejemplo, el total encierro de condenados y reos peligrosos que cumplen penas en las cárceles de Ciudad Barrios, San Francisco Gotera, Izalco, Quezaltepeque y Zacatecoluca, en donde se implementan restricciones de desplazamiento y visitas. Incluye también traslados a reos peligrosos.

Una de las acciones que incluyen las medidas extraordinarias de seguridad es el aislamiento de cabecillas, restricción de movimiento a reos, esto incluye la suspensión de audiencias judiciales presenciales para los reos, debiendo realizarlas de manera virtual por los respectivos jueces. Contradictorio es, que hay poderes oscuros que quieren generar opiniones negativas hacia el trabajo del gobierno, con la intención de cuestionar el funcionamiento de las instituciones y llevarse entre las patas el avance logrado con las medidas implementadas.

Lo cierto es que las medidas fueron propuestas por el Presidente a través del Gabinete de Seguridad, y a dos años de su implementación han beneficiado al país con una tendencia a la baja en delitos como los homicidios, golpes a grandes estructuras criminales, decomiso de drogas, así como el avance de las acciones de prevención en los territorios siguen dando buenos resultados.

Aunque los medios de comunicación se encargan de deslegitimar el trabajo del gobierno con notas que contradicen la realidad, el gobierno avanza, y El Plan Verano 2018 reafirmó el compromiso que tiene el ejecutivo con la población. Durante las vacaciones hubo bastante tranquilidad ya que los homicidios se redujeron en un 15 por ciento en comparación a la Semana Santa de 2017. Se conoció que en el período comprendido entre el 24 y el 31 de marzo de este año 23,439 personas ingresaron a nuestro país, lo que demuestra que el bombardeo de noticias direccionados a implementar terror, tanto a los ciudadanos como a turistas extranjeros quedó sin efecto.

Pareciera que el actual panorama de la seguridad ciudadana le resulta indiferente a quienes no viven este flagelo; pese a los resultados que ha logrado el gobierno de Sánchez Cerén y el clamor de la población por mejorar la seguridad en el país, hay sectores que se aferran a seguir arraigando la violencia en todos sus niveles y expresiones; sin importar el sentir de los que viven a diario esta problemática, la población más vulnerable.